La primera sentencia contra la cláusula suelo, tras la decisión de Bruselas de obligar a la banca española a devolver lo cobrado de más, no se ha hecho esperar. Ha sido una jueza de Barcelona la que ha anulado por abusiva la cláusula suelo de un préstamo hipotecario del Banco Popular, al que obliga a devolver la totalidad de lo cobrado al cliente, incluyendo los intereses, amparándose en el fallo del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) que reconoce la retroactividad total en estos casos.

La titular del juzgado de Primera Instancia número 10 de Barcelona, Patricia Brotons, considera que la cláusula incluida al usuario en el contrato hipotecario es abusiva, ya que el consumidor «no tuvo oportunidad real de negociar los términos del contrato y en particular la rebaja o supresión de la cláusula», que fue «fijada unilateralmente» por la parte demandada.

La jueza señala también, en su sentencia, que «no hay constancia fehaciente» de que el banco facilitara información suficiente al cliente sobre la «existencia y trascendencia» de la cláusula suelo en el contrato hipotecario, ni tampoco que se hicieran «simulaciones de posibles escenarios» económicos. «Falta la acreditación de una explicación clara y adecuada sobre el funcionamiento de la cláusula en el contrato y de sus consecuencias», apunta la magistrada, que estima íntegramente la demanda del cliente del Banco Popular, asesorado por el despacho de abogados Espacio Legal, y declara la nulidad de la cláusula.

Se da la circunstancia de que el mismo día en que la jueza firmó esta sentencia, el pasado 21 de diciembre, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea(TJUE) se opuso a la decisión del Tribunal Supremo español y sentenció a favor de la retroactividad total de las cláusulas suelo abusivas, obligando a la banca a devolver todo el dinero cobrado de más desde la firma del préstamo.

Y esta es la doctrina que aplica la juez catalana, que condena a Banco Popular a reintegrar al cliente «las cantidades cobradas en aplicación de la cláusula suelo, sin limitar su eficacia retroactiva, en estricto respeto a la jurisprudencia del TJUE, con los correspondientes intereses legales devengados desde la fecha de cada cobro hasta la fecha de esta resolución».