Que para muchas empresas norteamericanas y de otros países de Europa somos un mercado pequeño, podría ser cierto; que suelen ofrecernos peores condiciones y precios que las ofrecidas en su país, también. Pero que una empresa española nos ofrezca peores condiciones que a otros europeos de nuestro entorno sólo puede pasarnos a nosotros. Y por desgracia es más habitual de lo que pensamos. Lo hemos visto de forma reciente con los precios del aceite de oliva y las futas en nuestro país y los vecinos.

El BBVA confirma un beneficio récord de 8.019 millones de euros

Ahora nos dicen que también para los bancos es una práctica habitual. Y la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) nos pone el caso del BBVA. Ese banco que acaba de confirmar un beneficio récord en 2023 de 8.019 millones de euros, el 22 por ciento más que en el año anterior. Y lo consigue con nuestro dinero.

El grupo generó estos resultados gracias al impulso de los ingresos recurrentes del negocio bancario principalmente del margen de intereses entre lo que nos cobra por los créditos y lo que nos da por los depósitos y cuentas. En concreto, el margen alcanzó los 23.089 millones de euros, el 20,7 por ciento más que en el año anterior.

OCU Inversiones  advierte que el BBVA ofrece a los usuarios italianos, depósitos a un año que remunera al 4,25% y para los nuevos clientes, cuentas corrientes sin gastos con remuneración del saldo al 4%, mientras que en España no ofrece ningún tipo de cuenta remunerada y el depósito que pone a disposición de los españoles solo tiene un remuneración del 0,65%, a 13 meses y siempre que se contrate alguno de sus fondos de inversión.

La discriminación a los clientes españoles incrementa los beneficios del banco

La discriminación no se queda ahí, pues según ha podido comprobar OCU Inversiones, un consumidor español no puede contratar esos productos con la filial italiana, ya que no solo solicitan un número de teléfono italiano, un NIF italiano, etc, sino que directamente los mismos están totalmente limitados a los residentes de ese país, según han indicado desde su servicio de atención al cliente. 

OCU Inversiones lamenta que una entidad española discrimine así a los usuarios españoles y no siga el ejemplo de otras entidades como las francesas que ofrecen su Livret A sin limitar su contratación a ciudadanos no residentes siempre que lo sean en un país comunitario, o bancos que utilizan sus plataformas en internet para ofrecer sus productos en toda Europa como cuentas de ahorro que remuneran al 3,7% anual.

La asociación de consumidores ha presentado una queja ante el Defensor del Cliente de la entidad mencionada, así como ante el Banco de España para que tome cartas en el asunto poniendo coto a estas prácticas discriminatorias que no solo ponen en entredicho la libre circulación de capitales de la Unión Europea, sino que discriminan a los usuarios españoles y nos ponen como a tontos de capirote en Europa.