El euríbor a doce meses cerró noviembre con una media del 2,217 %, su cuarta subida consecutiva y el nivel más alto desde marzo. El repunte mantiene en alerta al mercado hipotecario y añade tensión a un sector inmobiliario que ya lidia con un año marcado por la pérdida de poder adquisitivo, la escasez de vivienda disponible y la falta de estabilidad en los datos oficiales. Aunque el indicador sigue por debajo del nivel registrado en noviembre de 2024 —cuando alcanzó el 2,506 %—, su trayectoria reciente vuelve a generar incertidumbre entre familias, analistas y entidades financieras.
A pesar de este incremento, las hipotecas con revisión anual continuarán abaratándose, aunque de manera menos intensa que meses atrás. Los préstamos con revisión semestral, en cambio, seguirán encareciéndose por segundo mes consecutivo. La situación refleja un mercado en el que conviven realidades opuestas: un euríbor que sube mes a mes, pero que todavía se compara con niveles superiores del año pasado.
Cómo queda el euríbor semestral y anual en noviembre
La principal diferencia está en la fotografía de referencia:
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En mayo, el euríbor marcó un 2,081 %, inferior al nivel actual.
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En noviembre de 2024, cerró en 2,506 %, claramente por encima.
Esto provoca un doble escenario:
• Revisión semestral:
Una hipoteca media de 150.000 euros, a 25 años y con un diferencial del 1 %, verá un aumento aproximado de 65 euros por semestre.
En un préstamo de 300.000 euros, el incremento alcanzará unos 132 euros.
• Revisión anual:
En este caso, las cuotas se abaratan entre 276 y 516 euros al año, ya que el euríbor actual es menor que el de hace un año.
La diferencia entre ambas revisiones demuestra hasta qué punto la volatilidad reciente del índice genera disparidad en los efectos sobre los hogares.
Cómo ha funcionado el euríbor a lo largo del año
El euríbor comenzó el año en el 2,525 % y encadenó descensos en febrero, marzo, abril y mayo.
En junio se mantuvo estable, en julio volvió a caer y, a partir de agosto, cambió la tendencia:
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Agosto: subida
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Septiembre: subida
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Octubre: subida
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Noviembre: nueva subida
El descenso entre enero y julio —del 2,525 % al 2,079 %— respondió a la expectativa de recortes de tipos por parte del BCE. Sin embargo, al congelarse los tipos oficiales en el 2 %, el euríbor corrigió y recuperó terreno en los meses siguientes.
Los analistas coinciden en que el indicador atraviesa una fase de estabilidad tensa, muy influida por las decisiones monetarias, el contexto geopolítico y las expectativas sobre la inflación.
Como influirá en una hipoteca media
Con el nivel actual del euríbor, una hipoteca de 150.000 euros, a 30 años y con euríbor +0,99 %, registrará:
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Un descenso de unos 23 euros al mes si la revisión es anual.
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Un incremento de unos 11 euros al mes si la revisión es semestral.
La diferencia puede parecer pequeña, pero el impacto acumulado se deja notar en hogares que ya afrontan un encarecimiento de la cesta de la compra, alquileres tensionados y una pérdida sostenida de capacidad de ahorro.
Próxima reunión del BCE
El 18 de diciembre será la próxima reunión del Banco Central Europeo, una cita clave para el rumbo del euríbor.
No se esperan movimientos: los analistas consideran que el BCE ha dado por cerrado su ciclo de recortes, y lo más razonable es que mantenga los tipos congelados durante varios meses más.
Además, diciembre es uno de los meses en los que el organismo presenta proyecciones macroeconómicas actualizadas, lo que podría influir en las expectativas del mercado de cara a 2026.
El periodo de silencio del BCE ya está vigente, lo que refuerza la sensación de estabilidad cautelosa antes de la decisión final.
Cuáles son las previsiones para el próximo año
Las previsiones apuntan a que el euríbor seguirá moviéndose en torno al nivel actual durante varios meses. No se esperan bajadas significativas hasta, como mínimo, la segunda mitad de 2026.
Los principales argumentos que sostienen esta previsión son:
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Una inflación subyacente más resistente de lo esperado.
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La voluntad del BCE de evitar generar expectativas prematuras de relajación monetaria.
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La presión de algunos bancos, que reclaman ajustar tipos al alza en ciertos productos hipotecarios por estar “por debajo del euríbor”.
Con este escenario, los analistas sitúan el final de 2025 en torno al 2,2 %, prácticamente en los niveles actuales.