Por segundo mes consecutivo sube el euríbor a 12 meses y esta vez encarecerá sensiblemente las hipotecas a las que toque revisión anual. El indicador inmobiliario termina febrero con una importante subida que aleja de sus mínimos históricos y confirma el cambio de tendencia del índice iniciado el pasado mes.  La media mensual, faltando ya tan sólo la sesión del lunes 28 de febrero, se coloca en el  -0,335% frente al -0,477% de enero y el -0,501% de hace un año. Hay que remontarse al mes de abril de 2020, en plena pandemia, para encontrar una remontada de este tamaño.

La explicación a este fuerte cambio de tendencia está en las palabras de Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, que ha dejado la puerta abierta a subir los tipos. Claro está, que ha sido antes de la situación de guerra abierta en Ucrania, y que falta por conocer la influencia que puede tener el conflicto en la situación económica de la zona euro y en los tipos de interés.

Así las cosas, los ciudadanos que tengan que revisar este mes sus préstamos hipotecarios variables, fijados al euríbor, pagarán de media unos 150 euros más al año por su hipoteca. Es decir, para un préstamo de 150.000 euros a 30 años con euríbor más un diferencia del 0,99%, la cuota mensual pasará desde los 529,96 anteriores a 541,77, lo que impone un incremento de 11,81 euros al mes o 141,72 euros al año.

El cambio de tendencia en el euríbor, aunque a la espera de lo que pueda suceder con el conflicto en Ucrania, está comenzando a producir algunos movimientos en las entidades financieras que ya comercializan hipotecas con intereses fijos más altos que hace un mes; aunque en el lado contrario, las variables descienden.

La evolución a corto plazo del euríbor no es fácil de predecir ya que hay demasiadas incógnitas abiertas, por lo que habrá que esperar al menos un par de meses. Si nada hubiera cambiado esta última semana, el Banco Central Europeo impondría una subida de tipos al 0,25 a finales de año, a la que seguirían otros incrementos en 2023. Pero ahora el conflicto en Ucrania amenaza con empeorar la inflación y la recuperación económica, lo que podría alejar de nuevo la subida de los tipos. Por otro lado, el próximo mes será clave para la evolución de euríbor, ya que en marzo se termina el programa de compras de emergencia de deuda del BCE.
En resumen, mucha incertidumbre y habrá que esperar a la reunión del BCE, que será clave para determinar qué camino puede tomar ahora la política monetaria. Entra en lo posible que el Banco Central Europeo retrase cualquier iniciativa. En cuanto a las hipotecas, la escalada del euríbor  encarecerá los préstamos variables en revisión y obligará a los bancos a cambiar su oferta. Se prevé que los tipos fijos se incrementen, aunque ligeramente, y que mejoren los diferenciales.