Los bancos pagarán las costas por las cláusulas abusivas
Las entidades financieras llevan años aplicando una estrategia bien diseñada frente a las reclamaciones de sus clientes: litigar. No porque crean que van a ganar —en muchos casos saben perfectamente que las cláusulas son abusivas—, sino porque el propio proceso es ya una victoria para ellos. Un particular que se enfrenta a un banco tiene en su contra el tiempo, el dinero y los recursos jurídicos ilimitados del sector financiero. Los bancos cuentan con departamentos legales enteros dedicados exclusivamente a estos pleitos. El cliente tiene, con suerte, un abogado de turno y los ahorros que no quiere gastar en honorarios y costas.