La banca endurece las hipotecas y tensa aún más el inmobiliario
El mercado inmobiliario ya está comenzando a dar señales de cambio, aunque por ahora son señales que los propietarios prefieren no ver. Los plazos de venta se están alargando, las compraventas llevan dos meses consecutivos de caídas según el INE, y la concesión de hipotecas muestra cierta ralentización desde enero. No es todavía una situación de alarma, porque la oferta sigue siendo escasa y la demanda real, sustentada en el crecimiento de la población y la demanda de reposición, se mantiene en niveles elevados. Pero la dirección del movimiento está clara.