Dos suicidios por desahucio en L’Hospitalet de Llobregat
Detrás de cada caso hay una aritmética que no cuadra. Los alquileres llevan años subiendo muy por encima de unos salarios que apenas se mueven, y cualquier imprevisto, una separación, un despido, una renovación denegada, convierte a una familia trabajadora en una familia en riesgo. El inquilino ya no compite con otros inquilinos: compite con carteras de inversión que miden la vivienda en rentabilidad por metro cuadrado.