Los expertos de la CE coinciden con lo que España ya aplica y los gurús no se lo creen

La Comisión Europea está a punto de presentar su primer plan de choque de vivienda el próximo 16 de diciembre, y el espectáculo es para verlo: medidas que España aplica desde hace años con gobiernos progresistas y que los gurús del sector inmobiliario español han criticado durante lustros ahora aparecen en Bruselas como “innovadoras” y “necesarias”. La ironía no puede ser mayor.

El plan, elaborado por quince expertos del European Housing Advisory Board, apuesta por tratar la vivienda como infraestructura social y económica, no como activo financiero para especuladores. Las recetas son claras: más impuestos sobre herencias y plusvalías, gravar pisos turísticos, penalizar suelos vacíos y financiar vivienda pública. Exactamente lo que los críticos españoles han rechazado durante años, tachándolo de “asfixia al mercado”.

Fondo europeo para luchar contra la falta de vivienda

Entre las medidas más destacadas se propone crear un fondo europeo específico para combatir la falta de vivienda y la exclusión residencial. Además, se sugiere destinar al menos un 3% del Fondo Social Europeo Plus a políticas de vivienda, garantizando así que los colectivos más vulnerables —jóvenes, mayores y personas con discapacidad— tengan acceso a un hogar digno.

Movilizar viviendas vacías: una idea que muchos detestan

Otra medida apunta a movilizar viviendas vacías y edificios infrautilizados. La idea es reconvertir oficinas, locales comerciales o edificios públicos desocupados en viviendas asequibles. Incluso se anima a quienes ocupan viviendas grandes a mudarse a espacios más pequeños. Una receta que los expertos españoles han despreciado durante años y que ahora es recomendada por Bruselas.

Fiscalidad en alquileres turísticos y herencias

La CE propone regular los alquileres turísticos, asegurando contribuciones justas y evitando que distorsionen el mercado. Algo que España ya ha implantado con el registro obligatorio de alquileres de corta duración. También se plantean cambios en el impuesto de sucesiones para que parte de las plusvalías derivadas del aumento del valor de las propiedades se destine a financiar vivienda pública.

Prohibir desahucios en viviendas financiadas por la UE

Uno de los puntos más contundentes del plan europeo es prohibir desalojos en inmuebles financiados con fondos de la UE. La medida protege a los colectivos vulnerables y demuestra que la vivienda no puede estar solo en manos del mercado. Una política que los gurús criticaban en España y que ahora aplauden a regañadientes porque viene de Bruselas.

Modelo a seguir: bajan las hipotecas para comprar vivienda

Mientras Bruselas avanza, España ya implementa medidas progresistas y el mercado hipotecario refleja cierto respiro: los tipos de interés han bajado al 2,748%, el euríbor a 12 meses se sitúa en 2.218% y las hipotecas a tipo fijo dominan el mercado con un 72% de las operaciones. Sin embargo, los precios de la vivienda siguen subiendo, con un importe medio de hipotecas de 168.363 euros y un capital total prestado que alcanza los 7.043 millones de euros.

La ironía europea que los expertos no pueden digerir

El gran titular es evidente: las medidas progresistas españolas son ahora “innovadoras” a nivel europeo. Lo que antes era objeto de crítica feroz ahora aparece como la receta imprescindible para garantizar el derecho a la vivienda. Los expertos del sector inmobiliario español solo pueden mirar, impotentes, cómo su discurso se desmorona mientras Europa copia, aplaude y planifica. Regular, movilizar y proteger la vivienda no es ideología, es sentido común, y Bruselas lo sabe.