Lo asegura la tasadora Tinsa y se percibe que el retroceso de los visados para obra nueva del 20% durante el pasado año señala la fortaleza de precios en la vivienda nueva y una previsible subida de precios. El dato es de 3,3 visados por cada 1.000 viviendas de parque existente. O, dicho de otro modo, los 85.500 visados que se aprobaron en 2020 equivalen a 3,3 visados por cada 1.000 viviendas existentes, considerando que el parque de viviendas en España se eleva a 25,7 millones de unidades.

Para ver el efecto de la pandemia, basta con saber que en 2019 este indicador estaba en 4,1 visados; en 3,9 visados en 2018 y en 3,2 visados en 2017. Es decir, habríamos retrocedido a niveles de 2017.

La distribución de la actividad no es homogénea entre los territorios.  La mayor concentración de viviendas entre las provincias españolas se localiza en la Comunidad de Madrid (con 3 millones de viviendas en su parque), seguida de la provincia de Barcelona (2,6 millones) y la de Valencia (1,5 millones). La primera provincia de Andalucía la encontramos en el puesto 7 y se trata de Málaga (que no alcanza el millón de viviendas: 920.000). En el extremo opuesto, con los parques residenciales más reducidos se encuentran Ceuta, Melilla y Soria, todas ellas por debajo de 80.000 viviendas.

Al analizar la distribución de la actividad constructora vemos que esta no se replica conforme al tamaño del parque en los distintos mercados. Pese a ser la séptima provincia por tamaño de parque, Málaga destaca como la más dinámica, con 6,2 visados de obra nueva aprobados en 2020 por cada 1.000 viviendas de parque existente, muy por encima de los 3,3 visados de la media nacional, aunque bastante por debajo de los 10,7 visados que había registrado Málaga en el año previo a la pandemia. Le sigue de cerca Vizcaya, con 6,1 visados, también perdiendo terreno desde los 7,2 visados que registró en 2019. Y en tercer lugar entras las provincias con más actividad en proporción a su parque aparece la Comunidad de Madrid, con 5,3 visados, frente a los 7,4 visados en 2019.

Navarra, La Rioja y Baleares también superan los 5 visados por cada 1.000 viviendas de su parque. Por el contrario, la provincia de Barcelona, que es la segunda provincia del país con más parque de viviendas construido, mostraría un nivel de actividad de construcción inferior a la media nacional, con una ratio de 3,2 visados aprobados en 2020. En el otro extremo, Zamora es la provincia con nivel de actividad más bajo, ya que no alcanza ni un visado por cada 1.000 viviendas existentes, seguida de Ávila y Tarragona, con una ratio de 1 visado. También las provincias de Huelva, Huesca, Salamanca y Castellón muestran bajos niveles de actividad, que no alcanzan ni la mitad de la ratio media en España.

La actividad de construcción, medida a partir de visados que se transformarán en viviendas unos 20 meses después, tiene una intensidad y reparto muy desigual. Dentro de una banda en la que los extremos serían los 6,2 visados de la provincia de Málaga y el 0,9 de Zamora, el dato de hoy, que nos indica que en España se aprobaron el año pasado 3,3 visados de obra nueva por cada 1.000 viviendas de parque existente.