El ministro de Economía, Luis de Guindos informó, ayer miércoles en el Pleno de los Diputados, de un nuevo conjunto de medidas para paliar los efectos de los desahucios. Como novedad, es preciso destacar que el Gobierno ha decidido eliminar en la práctica la dación en pago, dejando en manos de un juez la reducción de la deuda de los desahuciados. Esta reducción podrá llevarse a cabo cuando el banco que les concedió la hipoteca venda el inmueble con un beneficio sobre el precio en el que ejecutó el desahucio. Ambos, banco y desahuciado, compartirán a un 50%, las plusvalías generadas en la venta.

 

Dentro del proyecto de ley de Medidas Urgentes contra los desalojos, que ya anunció el Ejecutivo el pasado año,  se encuentra también la ampliación del umbral por el que se paralizarán las ejecuciones hipotecarias de las familias con menos recursos, cuestión ésta muy solicitada por distintas fuerzas sociales. Si bien no hay más datos al respecto.

 Para de Guindos, los cambios en la ley pretenden «mejorar la normativa, porque la dramática situación que atraviesan  muchas familias españolas merece el mayor esfuerzo y entendimiento «.

 

Otra de las medidas que se puede considerar más novedosas, es la de limitar los intereses de demora a un máximo de tres veces el interés legal del dinero para «evitar el crecimiento desorbitado de la deuda». Esta cuestión se intenta resolver, una vez que diversos juzgados de toda España, han fallado en contra de los bancos por intereses abusivos y de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, denunciara en noviembre, que la actual Ley Hipotecaria española está en contra de las directivas comunitarias, por los intereses de demora que se aplican. Estos intereses máximos de demora se fijarán en un 10%. Esto es una importante noticia para todas las personas que se encuentran en ,este proceso y para las que los intereses, superiores al 20%, suponían un lastre imposible de abordar.

 

También entró, Luis de Guindos, en la figura de la subasta inmobiliaria, explicando que en la misma, el porcentaje de adjudicación al banco, subirá del 60 al 70% de la tasación, y en las subastas se impedirá que el precio final sea inferior al 75% del precio de tasación en escritura.

 

En cuanto a la formulación de los contratos hipotecarios, junto con la intención de que sean a un máximo de 30 años, el ministro anunció cambios en la redacción de algunas claúsulas especialmente complejas, como las de suelo, las hipotecas multidivisa o los swaps de intereses.  En este sentido, además de hacer constar en la escritura que el notario  ha informado expresamente al deudor de la existencia de esos  componentes, también se exigirá una aceptación manuscrita de su  aceptación.

Para finalizar, y en cuanto al desarrollo del Código de Buenas Practicas Bancarias, que el Gobierno impulsó el año pasado, De Guindo dió algunas estadísticas. Así, entre  marzo y diciembre se presentaron 1.500 solicitudes de aplicación de las  medidas incluidas en el Código –reestructuración de la deuda, quita o  dación en pago–, de las cuales casi 800 fueron aceptadas. De ellas, en  317 casos se optó por la reestructuración viable de la deuda y en 78  casos se llegó a la dación en pago.