El pasado viernes  la EVMS desahuciaba a Félix Jiménez y a otros ocho familiares, seis de ellos menores, con los que vivía en su pequeño piso de Vallecas. Las nueve personas, sin apenas recursos, quedaban sin un techo donde pasar la noche.

 

El desahucio se ha producido aunque Félix ya había saldado los 2500 euros que debía entre alquileres y cuotas de la comunidad. Y poco ha importado a la EVMS que se hubiera saldado la deuda y que se ofreciera adelantar dos anualidades completas con el dinero que amigos y familiares le habían facilitado.

 

La empresa pública madrileña de la vivienda no ha contestado a ninguno de los requerimientos que para evitar el desahucio han realizado tanto Félix como su abogado.

 

Tras sacar de la vivienda los pocos muebles que había, los operarios de la EVMS tapiaron puertas y ventanas con planchas de contrachapado, para intentar evitar que la vivienda sea ocupada ahora que queda vacía. El desahucio cometido contra Félix, que llevaba veinte años viviendo en ese piso, es uno más de los que comete casi a diario la EVMS, una empresa pública, dependiente del ayuntamiento de Madrid, modelo de mala gestión y que mantiene una deuda de 630 millones de Euros con varios bancos. La entidad tiene abierto un ERE que reducirá su plantilla en un 90%, pasando de 342 a 38 empleados.