Aunque no está llegando en la forma brusca que los más agoreros predecían, se observa ya una cierta desaceleración en el mercado de la vivienda. El Banco de España ha advertido que esta desaceleración de la inversión en vivienda que se viene percibiendo desde el tercer trimestre de 2022 se prolongará en lo que resta de año y en los primeros trimestres de 2023, aunque podría ser más suave de lo previsto inicialmente.
El banco emisor achaca esta desaceleración no sólo al incremento del euríbor, sino también a la menor solicitud de visados de obra nueva y al encarecimiento de los costes de la construcción, tanto en los materiales como en la mano de obra.
La información surge del Informe trimestral de la economía española, elaborado y publicado por el Banco de España, en el que la entidad ha dado su previsión para la evolución de la economía en los próximos meses y también en lo concerniente al mercado inmobiliario.
Según explica el mencionado informe, la desaceleración que se ha venido observando en los últimos meses en el indicador de ejecución de obra apuntaría a una cierta ralentización de la inversión en vivienda en el tercer trimestre, a pesar de que las operaciones de compraventas de vivienda se mantienen en niveles muy superiores a los registrados antes de la pandemia, como se ha podido observar en los resultados de agosto aportados por los registradores.
Por lo que respecta a los precios de la vivienda, el Banco de España explica que moderaron ligeramente su crecimiento en el segundo trimestre, si bien continuaron mostrando avances interanuales notables, del 8% según el Instituto Nacional de Estadística, ante la insuficiencia de la oferta para hacer frente a una demanda relativamente vigorosa. Y la situación podría estabilizarse sin tendencia a la baja.
De este modo, pone un poco de certeza a la situación de incertidumbre actual, en la que la inflación se ha disparado y los tipos de interés han crecido respecto a anteriores análisis.
Estos visados de obra nueva a los que hace referencia el Banco de España alcanzaron las 61.245 unidades entre enero y julio, apenas un 0,3% más que en el mismo periodo de 2021, cuando se concedieron 61.051 visados. Los datos del mes de julio se situaron en 8.869, la cifra más baja para este mes desde 2017, cuando se concedieron 8.326 unidades, sin tener en cuenta los datos de la pandemia, con 6.673 visados concedidos en julio de 2020.