Espoleado por las medidas del Banco Central Europeo y ya dando por segura otra subida del 0.75% el próximo día 26 de octubre, el euríbor, el índice al que se referencian la mayoría de las hipotecas, sigue al alza y sin signos de moderarse.
En lo que llevamos del mes de octubre, la media del euríbor se sitúa en el 2,535 por ciento, tras marcar desde el pasado día 14 valores diarios por encima del 2,67 por ciento y con una constante escalada día tras día. Este dato de la pasada semana es de tres décimas más que el cierre de septiembre, cuando el indicador terminó en el 2,23 por ciento tras haberse anotado una subida del 79 por ciento respecto al cierre de agosto, el mayor incremento intermensual de la historia.
Si el euríbor confirmara estos niveles y no hay ninguna razón para que no lo haga, sino todo lo contrario, sería el séptimo mes que cotizara en positivo, además de registrar la décima subida mensual consecutiva desde que arrancó el año. Además, se situaría en el nivel más alto desde enero de 2009, cuando cerró por encima del 2,6 por ciento.
Cerrando octubre al nivel en el que se encuentra en estos momentos y seguro que será más, los hipotecados que revisen sus cuotas con el dato de octubre verán como vuelven a encarecerse sus hipotecas. Así, en una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial del 0,99 por ciento las cuotas pasarán de 532 euros a 750 euros, ya que hace un año, el euríbor se encontraba en negativo (-0,477 por ciento). Esto supondrá un incremento de 217 euros al mes y 2.604 euros al año.
El principal motivo por el que el euríbor a 12 meses, el que se emplea para la revisión de las hipotecas, sigue subiendo son las expectativas que las entidades bancarias tienen de la evolución de los tipos fijados por el Banco Central Europeo (BCE) para los próximos meses. Y conforme se acerca la fecha de la próxima reunión y la situación inflacionista continúa sin inmutarse, la previsión del 0,75% podría incluso verse desbordada. La restricción de la producción de la OPEP está causando una nueva subida de los productos petrolíferos y todos sabemos la influencia que tienen en la inflación.
En todo caso, cada vez son más numerosas las voces que se alzan asegurando que la restricción de la liquidez, prevista hasta marzo de 2023, no es la mejor medida para contener el tipo de inflación que nos afecta y que podría estrangular gravemente la economía, causando una recesión en las más importantes economías europeas.
Los expertos de Goldman Sachs vaticinan que el BCE subirá otros 75 puntos básicos los tipos en octubre y acometerá la misma subida también para diciembre, lo que situará el precio oficial del dinero en el 2.75 por ciento. Pero el organismo no parará aquí. Goldman Sachs también cree que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, volverá a subir el precio del dinero en febrero, hasta llevarlos al 3,25 por ciento.
Ante esta perspectiva, la situación particular de muchos hipotecados, con unas subidas salariales que ni de lejos podrán compensar la subida de la cuota hipotecaria, puede ser difícil y va a requerir que se tomen medidas, como la de Nicola Sturgeon en Escocia congelando los desahucios y las cuotas hipotecarias.