El sector de la construcción en España atraviesa una fase expansiva que contrasta con la evolución más contenida del conjunto de la economía. Mientras que el PIB crecerá un 2,2 % en 2025, la construcción lo hará a un ritmo del 3,5 %, consolidando así su papel protagonista como uno de los grandes motores económicos del país.

Detrás de este crecimiento hay múltiples factores: una demanda residencial que no da tregua, un fuerte impulso de la obra pública y la reactivación de proyectos privados que habían quedado en pausa durante los años más duros. A ello se suma el efecto positivo de los fondos europeos Next Generation, que siguen generando inercia en la contratación y ejecución de obra.

Hasta junio de 2025, el sector ha generado 1,48 millones de empleos, un 4,3 % más que el año anterior, mientras que la afiliación ha subido un 2,6 %. También se ha registrado un aumento del 5,1 % en el consumo de cemento, lo que confirma que el dinamismo no es solo estadístico: la obra realmente está en marcha.

📈 Principales indicadores del crecimiento

A nivel de actividad, los datos son claros. Los visados de obra nueva han crecido un 19,4 %, y la licitación pública lo ha hecho un 25,3 %. Además, se prevé que el sector residencial mantenga un ritmo sostenido de entre el 5 % y el 6 % anual hasta 2027, según el informe Euroconstruct.

Esto refleja un entorno de crecimiento sólido, que no solo se explica por la obra nueva, sino también por el repunte de la rehabilitación —favorecida por subvenciones públicas— y por la recuperación progresiva del sector comercial e industrial. Aunque aún con cautela, muchas promotoras y constructoras están reabriendo planes de inversión paralizados desde 2020.

🌍 Lideramos el crecimiento de la construcción a nivel europeo

España se posiciona como líder del crecimiento en el sector de la construcción dentro del marco europeo. Mientras en el continente el crecimiento previsto para 2025 apenas alcanza el 0,6 %, nuestro país triplica esa cifra, gracias a una combinación de factores diferenciales: mejor absorción de fondos europeos, alta demanda interna y políticas autonómicas que, en algunos casos, están facilitando el acceso al suelo y acelerando trámites urbanísticos.

🏗️ La construcción en Europa: luces y sombras

El contexto europeo es más complejo. Entre 2023 y 2024, el sector de la construcción en la UE cayó un 3,7 %, afectado por el encarecimiento de la financiación y los altos costes de los materiales. Aunque la producción en 2024 es comparable a la de 2019 —el mejor año tras la crisis de 2008—, el ritmo de recuperación sigue siendo desigual.

Países como Alemania, Francia e Italia arrastran todavía contracciones importantes, especialmente en el segmento residencial. La combinación de precios elevados y menor capacidad adquisitiva ha obligado a muchos promotores a frenar proyectos para no asumir riesgos comerciales. En contraste, España mantiene su dinamismo gracias a una mayor resiliencia del mercado interno y un mejor aprovechamiento de los recursos europeos.

🏘️ El protagonismo del sector residencial en España

La edificación residencial es el verdadero motor del crecimiento en España. La falta de oferta, combinada con una demanda sostenida y precios al alza, está empujando a promotores privados a ampliar su cartera de proyectos. Por su parte, las administraciones intentan cumplir sus objetivos en vivienda asequible, aunque el impacto real de las medidas públicas todavía es limitado.

Entre enero y mayo de 2024, los permisos de construcción crecieron un 14,8 %, mientras que los visados para obra residencial alcanzaron los 154.357, un 14,9 % más que el año anterior. También la rehabilitación sigue ganando peso, con más de 1,8 millones de viviendas reformadas previstas para final de año. Esto no solo mejora la calidad del parque inmobiliario existente, sino que también representa una fuente adicional de empleo y actividad económica.

🔮 Las previsiones de crecimiento para los próximos años

De cara al futuro, todo apunta a que el sector mantendrá su trayectoria ascendente. Las previsiones para el periodo 2025-2027 son optimistas:

  • En residencial, el crecimiento se mantendrá entre el 5 % y el 6 % anual.

  • El mercado no residencial crecerá entre un 1,1 % y un 2,5 %.

  • La rehabilitación seguirá avanzando en la franja del 2 %-2,5 %.

  • La ingeniería civil, aún impulsada por los fondos europeos y la obra pública, crecerá un 2,7 % en 2025, aunque con cierta incertidumbre para 2026 y 2027.

El mayor reto, sin embargo, no es solo mantener el volumen de construcción, sino transformarlo en una oportunidad para mejorar el modelo urbano. La presión por construir más viviendas no puede venir a costa de la sostenibilidad, la eficiencia energética o la adaptación al cambio climático.

En muchos casos, el entorno construido actual no está preparado para resistir olas de calor extremas, ni incorpora soluciones bioclimáticas o materiales sostenibles. Este es el momento de replantear los criterios de habitabilidad, priorizar el confort térmico, el sombreado, la ventilación natural y la eficiencia energética como elementos estructurales del nuevo urbanismo.

El desafío para los próximos años es incrementar la calidad sin variar los precios

En conclusión, el crecimiento del sector de la construcción es una realidad tangible, con efectos directos sobre el empleo, la inversión y el consumo. Pero también es una oportunidad estratégica: no basta con construir más, hay que construir mejor. La vivienda del futuro debe responder no solo a las exigencias del mercado, sino a los desafíos climáticos, sociales y energéticos que ya están entre nosotros.

Publicado por Aquimicasa, que te acerca la información del sector inmobiliario desde otro punto de vista. 🏠📊

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