Los esfuerzos de las comunidades autónomas para satisfacer las necesidades de vivienda de sus ciudadanos están funcionando en una doble dirección. Por un lado, territorios como País Vasco, Navarra o Cataluña han optado por implementar medidas orientadas a corto plazo que buscan proteger a los sectores más vulnerables y a las clases medias. Por otro, comunidades como Andalucía o Madrid han orientado sus recursos hacia políticas más alineadas con los intereses de propietarios y promotores, gastando dinero en medidas de escaso impacto real en la resolución del problema habitacional.
En este contexto, el secretario de Estado de Vivienda y Agenda Urbana, David Lucas, ha destacado la participación del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana en la construcción y rehabilitación de 17.600 viviendas en Euskadi, en colaboración con el Gobierno vasco. Lucas inauguró esta semana las jornadas «Género y Urbanismo. Retos y oportunidades», organizadas por la Diputación de Gipuzkoa, y visitó las obras de una promoción de 91 viviendas públicas en Zarautz. Estuvo acompañado por el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, y la delegada del Gobierno en el País Vasco, Marisol Garmendia.
El secretario de Estado puso en valor la cooperación entre el Gobierno y el ejecutivo vasco en materia de vivienda, subrayando que para afrontar con garantías el reto de ampliar la oferta de viviendas asequibles y sociales, es indispensable la colaboración entre instituciones autonómicas, locales y estatales. En Euskadi, este trabajo conjunto se concreta en la construcción de 1.618 viviendas de promoción pública y la rehabilitación de más de 16.000 inmuebles, de los cuales 1.300 se sitúan en barrios vulnerables. Además, el Gobierno vasco ha avanzado en la declaración de zonas tensionadas, un mecanismo clave para regular los precios del alquiler.
Género y Urbanismo. Retos y oportunidades
Durante la inauguración del curso de verano «Género y Urbanismo. Retos y oportunidades», Lucas reivindicó el papel transformador del urbanismo y la arquitectura como herramientas de igualdad y cambio social. Defendió la necesidad de diseñar ciudades que sean seguras, inclusivas, sostenibles y funcionales, donde se promueva la permanencia y participación de las mujeres.
Entre las políticas destacadas se encuentran la Agenda Urbana Española, la Ley de Calidad de la Arquitectura, la Ley por el Derecho a la Vivienda, el Plan Estatal de Vivienda y el PERTE de la Industrialización de la Vivienda. Todas ellas, según Lucas, conforman un marco que busca garantizar ámbitos de convivencia amables, sostenibles y saludables para toda la ciudadanía.
Cooperación entre el Gobierno y el ejecutivo vasco en materia de vivienda
Los resultados de la colaboración se reflejan en la buena marcha de los proyectos pactados en el marco del Plan de Recuperación. Euskadi ha recibido del Ejecutivo central un total de 193.106.430 euros, de los cuales más de 144 millones se han destinado a rehabilitación y 48,8 millones a la construcción de nuevas viviendas públicas.
Este modelo de cooperación se erige como una referencia frente a otras comunidades donde la política de vivienda sigue sin priorizar las necesidades reales de los ciudadanos. En un momento de fuerte tensión en el mercado inmobiliario, la estrategia vasca demuestra que es posible combinar inversión pública, perspectiva social y planificación urbana para avanzar hacia un acceso más justo a la vivienda.