España se mantiene entre los países de la UE donde más se encarece la vivienda. Un patrón que se repite tanto en términos trimestrales como interanuales. Según las cifras de Eurostat, la vivienda se encareció un 12,8% en el segundo trimestre respecto a los 12 meses anteriores, lo que no solo supone más que duplicar el promedio de la eurozona y del conjunto de los Veintisiete, sino que es el quinto dato más elevado de la UE.

El precio de la vivienda en España sigue escalando a un ritmo desproporcionado respecto a sus socios europeos. Según los últimos datos publicados por Eurostat, nuestro país registró en el segundo trimestre de 2025 un incremento del 12,8% interanual, más del doble que la media de la eurozona, situada en el 5,1%, y del conjunto de la Unión Europea, en el 5,4%. Este crecimiento coloca a España como el quinto país con mayor alza de precios dentro de la UE, solo por detrás de Portugal, Bulgaria, Hungría y Croacia. Una escalada que refleja no solo una coyuntura internacional marcada por la escasez de oferta, sino sobre todo un problema estructural que en España se ha acentuado hasta límites preocupantes.

Los países europeos y el precio de la vivienda

El análisis comparado entre países muestra un panorama desigual. Mientras que en Portugal el precio de la vivienda se disparó un 17,2%, en Bulgaria creció un 15,5% y en Hungría un 15,1%. Croacia (13,2%) y España (12,8%) completan el grupo de cabeza con incrementos interanuales de dos dígitos. En el otro extremo, Finlandia fue el único país en registrar descensos (-1,3%), mientras que Francia (0,5%), Italia (3,9%) y Alemania (3,2%) se mantuvieron en tasas mucho más moderadas. En términos trimestrales, la diferencia vuelve a ser llamativa: España experimentó un crecimiento del 4% respecto al primer trimestre del año, de nuevo más del doble que la media europea (1,6%-1,7%). Este comportamiento no es anecdótico, sino reiterado en los últimos años, consolidando a España como uno de los países donde la vivienda más rápido se encarece dentro del bloque comunitario.

España sube en el segundo trimestre del año más del doble que los países de la eurozona

El segundo trimestre de 2025 ha confirmado que el mercado inmobiliario español se encuentra en plena escalada. En comparación con el mismo periodo de 2024, los precios crecieron un 12,8%, y si se comparan con los tres meses inmediatamente anteriores, el aumento alcanzó el 4%. Ambas cifras duplican holgadamente la media de la eurozona y de la UE. Es decir, mientras que en países como Alemania o Italia las subidas trimestrales fueron del 1,1% y 2,7%, respectivamente, en España la vivienda se encareció a un ritmo que evidencia la incapacidad del mercado para absorber la demanda existente. Eurostat confirma así lo que ya adelantaba el Instituto Nacional de Estadística (INE), que cifró en un 12,7% el incremento interanual de los precios en España, el mayor en 18 años.

Desequilibrio estructural entre oferta y demanda

Los analistas coinciden en señalar que el problema del precio de la vivienda en España no puede explicarse únicamente por la coyuntura internacional. Existe un desequilibrio estructural entre oferta y demanda que se ha acentuado en los últimos años. La creación de hogares, el auge de la inversión extranjera, la presión del alquiler turístico y la escasez de suelo urbanizable en grandes ciudades han generado un entorno en el que la oferta disponible resulta claramente insuficiente. Este déficit provoca que en ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga o Valencia los precios hayan superado ya los máximos de la burbuja de 2007, mientras que en el conjunto del país la tendencia es igualmente ascendente. Además, la mejora de las condiciones hipotecarias en un escenario de euríbor más estable ha incentivado de nuevo la compra, alimentando la presión sobre los precios.

Demasiada vivienda pública ha pasado al mercado libre y se debe invertir la situación

Uno de los factores que más ha agravado la situación en España es la insuficiencia del parque público de vivienda. Durante décadas, gran parte de la vivienda protegida ha terminado recalificada y absorbida por el mercado libre, reduciendo de manera crítica la capacidad de las administraciones para ofrecer alternativas asequibles. Hoy, España cuenta con uno de los porcentajes más bajos de vivienda pública de toda Europa, muy lejos de países como Países Bajos, Austria o Francia. La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, ha anunciado un plan que pretende triplicar la financiación hasta alcanzar los 7.000 millones de euros para reforzar el parque público, una cifra calificada de “milmillonaria” y sin precedentes. Sin embargo, el reto sigue siendo mayúsculo: no basta con aumentar el presupuesto, es necesario agilizar la construcción y garantizar que la vivienda protegida cumpla de forma duradera con su función social, evitando que vuelva a engrosar el mercado especulativo.

Un patrón que se repite

El encarecimiento de la vivienda en España no es un hecho aislado, sino un patrón que se repite tanto en datos trimestrales como interanuales. La combinación de alta demanda, escasa oferta, vivienda pública insuficiente y presión del alquiler turístico ha configurado un mercado desequilibrado en el que cada nueva estadística confirma la misma tendencia: España se mantiene entre los países donde más sube la vivienda. La comparación con la eurozona y con la UE pone en evidencia que nuestro país avanza en dirección contraria a la necesaria estabilización. Mientras en el conjunto de los Veintisiete el ritmo de subida se modera, España sigue batiendo récords.

La vivienda es un desafío urgente que no admite más discusión

La escalada del precio de la vivienda en España, que duplica el ritmo de la eurozona, plantea un desafío que no puede posponerse. El problema es estructural y afecta tanto al mercado de compra como al de alquiler. Sin una política decidida de incremento del parque público, regulación eficaz y planificación urbana realista, la vivienda seguirá siendo un bien inaccesible para una parte creciente de la población. El diagnóstico está claro y los datos lo confirman: España necesita revertir cuanto antes el modelo que ha dejado a demasiada gente fuera del derecho básico a un hogar. El tiempo apremia y la comparación con Europa debería servir como un toque de atención definitivo.