El último Anuario Mercantil publicado por el Colegio de Registradores confirma que la economía española atraviesa un momento de notable dinamismo empresarial. Según los datos oficiales, la creación de sociedades mercantiles ha crecido un 7,9% en 2025 respecto al año anterior, alcanzando 128.871 nuevas empresas, la cifra más elevada de los últimos ejercicios. Por quinto año consecutivo se superan las 100.000 constituciones anuales, consolidando la recuperación iniciada tras el desplome de 2020, cuando la pandemia redujo las inscripciones a apenas 80.134. Aunque todavía lejos del máximo histórico de 2006, con alrededor de 150.000 constituciones, el dato refleja un escenario de confianza, liquidez y expectativas favorables para la inversión.

Este crecimiento empresarial no es un fenómeno aislado, sino que forma parte de un ciclo económico expansivo en el que el crédito fluye, el consumo se mantiene estable y la actividad inversora encuentra respaldo financiero. Para el sector inmobiliario y de la vivienda, estos datos resultan especialmente relevantes, ya que anticipan mayor actividad promotora, nuevas iniciativas empresariales y, previsiblemente, más competencia en determinados segmentos del mercado.

La construcción y las actividades inmobiliarias concentran conjuntamente más de una cuarta parte de las nuevas empresas creadas.

Desde el punto de vista sectorial, la distribución de las nuevas sociedades mantiene patrones similares a los de ejercicios anteriores. Conforme a la nueva clasificación CNAE-2025, la construcción y las actividades inmobiliarias concentran conjuntamente el 27% de las nuevas empresas creadas, lo que supone más de una cuarta parte del total. Este peso específico confirma que el ladrillo continúa siendo un motor clave de la actividad económica española. Por detrás se sitúan otros servicios profesionales y técnicos, con el 25,1%, el comercio con el 15,1% y la hostelería con el 10,55%.

Para el mercado residencial, esta concentración implica una intensificación de la actividad en promoción, intermediación y servicios vinculados al sector. Sin embargo, el incremento del número de empresas no siempre se traduce automáticamente en mayor oferta de vivienda asequible, una de las principales preocupaciones de los consumidores. La creación de sociedades puede reforzar la estructura empresarial, pero el problema estructural de acceso a la vivienda sigue condicionado por factores como el precio del suelo, la burocracia urbanística y la escasez de producto terminado.

Las constituciones de Sociedades Limitadas han mantenido su predominio absoluto.

En cuanto a la forma jurídica adoptada, las constituciones de Sociedades Limitadas han mantenido su predominio absoluto, representando el 98,7% del total en 2025, mientras que las sociedades anónimas apenas alcanzan el 0,4%. Esta clara preferencia responde a la flexibilidad y menor exigencia de capital inicial que ofrece la fórmula de la limitada, especialmente adecuada para pequeñas y medianas empresas. Destaca también el crecimiento de las sociedades profesionales, que pasan de 1.288 inscripciones en 2024 a 1.437 en 2025, reforzando su peso dentro del tejido empresarial.

Son necesarios casi dos meses para registrar una nueva empresa.

Pese al dinamismo en la creación, los plazos de constitución siguen siendo un elemento a mejorar. Son necesarios casi dos meses para registrar una nueva empresa cuando la tramitación se realiza de forma presencial, con una media de 54,5 días desde la solicitud del nombre hasta la inscripción definitiva. En el caso de la tramitación telemática, el plazo se reduce a 41,4 días, lo que evidencia el impacto positivo de la digitalización, aunque todavía lejos de los estándares de agilidad que demandan emprendedores e inversores.

Las extinciones inscritas en 2025 han aumentado un 4,5% respecto al año anterior.

En el extremo opuesto, las extinciones inscritas en 2025 han aumentado un 4,5% respecto al año anterior, alcanzando 34.259 operaciones tras dos ejercicios consecutivos de descensos. Aunque la proporción de extinciones sobre constituciones se reduce ligeramente hasta el 26,6%, sigue siendo muy superior a los niveles previos a la crisis de 2008. Este dato invita a una lectura prudente: el ciclo es expansivo, pero no exento de ajustes y rotación empresarial.

El ejercicio se completa con 1.390.499 depósitos de cuentas presentados, un 4% más que el año anterior, y una consolidación casi total del formato digital, que representa el 94,8% de las presentaciones. En conjunto, el informe dibuja un panorama de crecimiento empresarial sostenido, confianza inversora y fuerte presencia del sector inmobiliario. Para el ámbito de la vivienda, el reto no es solo crecer, sino hacerlo garantizando estabilidad, seguridad jurídica y un acceso más equilibrado para los consumidores en un mercado cada vez más dinámico.