El Grupo Parlamentario de Sumar ha registrado en el Congreso una proposición de ley para crear un tributo estatal que gravará con un tipo progresivo de entre el 7,65% y el 34% las herencias, donaciones y seguros de vida que superen el millón de euros. La iniciativa, que actuaría de forma complementaria al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones ya existente, excluye expresamente las herencias ordinarias y concentra el esfuerzo fiscal en los grandes patrimonios. El portavoz económico de Sumar en la Cámara Baja, Carlos Martín, y los diputados Enrique Santiago y Alda Recas han sido los encargados de formalizar el registro de la propuesta.
Impedir las bonificaciones regionales desproporcionadas
Uno de los ejes centrales de la iniciativa es acabar con lo que Sumar denomina dumping fiscal entre comunidades autónomas. El portavoz parlamentario de Izquierda Unida y cofirmante de la propuesta, Enrique Santiago, ha sido rotundo al respecto: las transmisiones patrimoniales más cuantiosas no pueden seguir prácticamente exentas gracias a bonificaciones regionales que, a su juicio, solo benefician a los más ricos. El foco apunta directamente a territorios como la Comunidad de Madrid, donde el PP ha impuesto bonificaciones masivas que, según los proponentes, llegan en algunos casos a la exención total para las grandes fortunas. Para Sumar, esta situación genera una competencia fiscal a la baja entre regiones que termina por vaciar de contenido la progresividad del sistema tributario y hace que el lugar de residencia del heredero determine, de facto, cuánto tributa una transmisión patrimonial millonaria.
La frontera del millón de euros
La proposición fija en un millón de euros el umbral a partir del cual se activa el nuevo gravamen. Por debajo de esa cifra, las herencias y donaciones quedan fuera del tributo, lo que los promotores de la medida presentan como garantía de que la iniciativa no afecta a las transmisiones familiares corrientes. La exposición de motivos advierte de una tendencia que considera preocupante: el peso de la riqueza heredada en España está ganando terreno a la riqueza generada mediante el trabajo y el esfuerzo individual, con patrones que recuerdan a los de principios del siglo XX. En ese contexto, el millón de euros actúa como línea divisoria entre el patrimonio familiar razonable y la acumulación de capital que, según Sumar, debe contribuir de forma más intensa al sostenimiento del Estado.
La propuesta en el sector inmobiliario
La exposición de motivos de la proposición dedica una atención específica al mercado de la vivienda. Según Sumar, el fenómeno de la riqueza heredada es especialmente visible en el sector inmobiliario, donde un porcentaje creciente de propietarios ha accedido a sus viviendas a través de herencias, lo que amplía las brechas de desigualdad entre generaciones. En un contexto de precios disparados y dificultad de acceso para los compradores jóvenes, la transmisión de inmuebles sin una tributación efectiva contribuye, a juicio de los proponentes, a consolidar una división entre quienes heredan patrimonio y quienes intentan construirlo desde cero. La propuesta se enmarca así en el debate más amplio sobre la vivienda como vector de desigualdad intergeneracional.
Deducir lo ya abonado en el impuesto de sucesiones
Para evitar una doble imposición, la iniciativa incorpora un mecanismo de deducción: lo que el contribuyente ya haya abonado en concepto del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones podrá descontarse del nuevo gravamen estatal. El objetivo declarado es garantizar un suelo común de justicia tributaria en todo el territorio nacional, sin que ello suponga pagar dos veces por el mismo hecho imponible. La recaudación generada por el nuevo tributo se destinaría a políticas públicas y a medidas de apoyo a los sectores más vulnerables, vinculando la medida fiscal a un objetivo explícito de redistribución de la riqueza. Martín ha subrayado que España necesita un sistema fiscal que no mire hacia otro lado cuando se transmiten patrimonios millonarios y ha insistido en que la igualdad de oportunidades no puede depender del código postal ni del tamaño de la herencia familiar.
Quien más tiene debe contribuir más
El lema que ha utilizado Enrique Santiago en redes sociales para defender la iniciativa resume con claridad la filosofía que la sustenta: quien más tiene debe contribuir más. El diputado ha sido especialmente directo al señalar que no puede ser que grandes capitales heredados y grandes donaciones hagan un ‘sinpa’ en las comunidades autónomas gobernadas por el PP, en referencia a la práctica de beneficiarse de servicios públicos financiados colectivamente sin contribuir de forma proporcional a su sostenimiento. El grupo parlamentario ha argumentado que la medida es necesaria para garantizar que las grandes fortunas aporten de forma equitativa al Estado y sus servicios, con independencia de la comunidad en la que residan los herederos. La propuesta aterriza en el Congreso en un momento en que el debate sobre la fiscalidad del patrimonio y la herencia vuelve a estar sobre la mesa en varios países europeos, y en que la desigualdad de riqueza —frente a la de renta— ocupa un lugar creciente en la agenda política y económica.