Los notarios certifican que se venden menos casas y cada vez más caras

En marzo de 2026 se vendieron 65.725 viviendas en España, un 4,7% menos que en el mismo mes del año anterior, según la Estadística Notarial del Consejo General del Notariado. El dato, que podría leerse como una señal de enfriamiento del mercado, tiene trampa: los precios siguen escalando sin pausa. El metro cuadrado se situó en los 2.009 €/m² de media, con un incremento interanual del 7,0%. Menos operaciones, más caras. El mercado inmobiliario español sigue demostrando que tiene sus propias leyes de la física.

Por tipología, los pisos encajaron la caída más pronunciada, con un descenso del 5,8% hasta las 49.751 unidades, mientras que las viviendas unifamiliares aguantaron algo mejor el golpe, bajando solo un 1,1% hasta las 15.974. En precios, los pisos volaron un 9,7% interanual hasta los 2.332 €/m², frente al comportamiento más contenido de los unifamiliares, que promediaron 1.454 €/m² con un alza del 2,2%. Quien todavía crea que comprar un piso en España es una operación asequible tiene una cita pendiente con la realidad.

El mapa de las caídas: de Navarra al País Vasco, pasando por el abismo balear

El retroceso en las compraventas no fue uniforme. Trece comunidades autónomas registraron descensos y solo cuatro escaparon al signo negativo. El caso más llamativo es Navarra, con una caída del 33,4%, un dato tan abultado que invita a revisar si hay algún factor puntual detrás o si los navarros simplemente han decidido que ya tienen suficientes casas. Le siguen Baleares (-17,8%) y Cantabria (-13,7%), mientras Andalucía (-8,5%), la Comunidad Valenciana (-7,4%) y Galicia (-7,2%) completan un panorama de contracción generalizada en buena parte del territorio.

En el lado positivo, las únicas comunidades que crecieron fueron Castilla-La Mancha (8,2%), Extremadura (4,8%), Aragón (4,0%) y Madrid, que se apuntó un testimonial 0,1% de subida. No exactamente una marea de optimismo, pero suficiente para salir en el apartado de buenas noticias del informe.

Los precios no entienden de moderación: Asturias lidera con un 22% de subida

Si el volumen de operaciones retrocede, los precios no han recibido el memorándum. En 15 de las 17 comunidades autónomas los precios subieron, y en seis de ellas lo hicieron por encima del 10%. Asturias encabeza el ranking con un 22,2% de incremento interanual, seguida de la Comunidad Valenciana (17,9%), Cantabria (14,5%), Madrid (12,0%), Murcia (11,2%) y Canarias (10,0%). Solo La Rioja (-9,5%) y Navarra (-6,8%) vieron cómo sus precios retrocedían, aunque en el caso navarro el dato de compraventas sugiere que algo singular está ocurriendo en esa comunidad.

La paradoja es conocida pero nunca deja de sorprender: en un contexto de caída de operaciones, la presión sobre los precios no cede. La demanda embalsada, la escasez de oferta nueva y el atractivo del ladrillo como activo refugio mantienen el mercado en una tensión que no se resuelve sola.

 Las hipotecas aguantan, pero el esfuerzo financiero sigue creciendo

Los préstamos hipotecarios para compra de vivienda crecieron un modesto 0,3% interanual en marzo, con 35.388 operaciones. La cifra es casi plana, pero el importe promedio subió un 10,3% hasta los 182.170 euros. Dicho de otro modo: quien compró en marzo pidió más dinero prestado que nunca. El porcentaje de compras financiadas con hipoteca se situó en el 53,8% del total, y la cuantía del préstamo representó de media el 72,1% del precio de adquisición.

Entre las comunidades donde más crecieron las hipotecas destacan Canarias (11,9%), Extremadura (10,8%) y Cataluña (7,0%), mientras que Navarra (-28,8%), Cantabria (-12,4%) y La Rioja (-12,3%) lideraron los descensos. En cuanto al importe medio, Baleares (27,3%) y Aragón (22,1%) dispararon sus cifras, lo que refleja el encarecimiento de la vivienda en mercados donde la oferta es estructuralmente limitada.

Un mercado que se contrae en volumen pero no en precio: el dilema de 2026

El dato de marzo confirma una tendencia que se viene dibujando desde finales de 2025: el mercado residencial español vende menos pero más caro. Para el comprador, esto significa que el ahorro necesario para acceder a una vivienda no deja de crecer. Para el vendedor, que la demanda sigue ahí, dispuesta a pagar lo que haga falta. Para el sector, que la actividad se modera pero los márgenes se mantienen. Y para quien espera que los precios bajen porque las ventas caen, que la teoría económica convencional tiene excepciones notables en el mercado inmobiliario español.

La foto de marzo es, en definitiva, la de un mercado que sigue funcionando con la lógica que lleva años aplicando: menos accesible para quienes compran y más rentable para quienes venden. Una ecuación que, mientras no cambien estructuralmente las condiciones de oferta, no tiene muchos motivos para resolverse de otra manera