La vivienda protegida alcanza máximos de los últimos 14 años

La vivienda protegida vuelve a protagonizar una de las pocas noticias positivas dentro del complejo mercado residencial español. Tras años de escasez de oferta pública y dificultades de acceso a la vivienda para miles de familias, los últimos datos publicados por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana muestran que el esfuerzo inversor realizado por las administraciones comienza a trasladarse a resultados concretos.

Durante el primer trimestre de 2026 se finalizaron 5.215 viviendas protegidas en España y se iniciaron otras 4.048. Ambas cifras representan los mejores registros para un primer trimestre desde 2012 y confirman un cambio de tendencia que podría consolidarse durante los próximos años si se mantienen los niveles de inversión previstos por el Gobierno.

El dato resulta especialmente significativo en el caso de las viviendas protegidas terminadas. Las 5.215 unidades entregadas entre enero y marzo multiplican por nueve las registradas en el mismo periodo de 2018, reflejando el fuerte impulso que ha experimentado la promoción de vivienda asequible en los últimos ejercicios. Al mismo tiempo, las 4.048 viviendas iniciadas constituyen la cifra más elevada de los últimos catorce años y representan un incremento del 24% respecto al primer trimestre de 2025.

El 60% de las viviendas finalizadas se encuentra en Cataluña

Uno de los aspectos más destacados de las estadísticas es el extraordinario peso que ha tenido Cataluña en la finalización de vivienda protegida durante los primeros meses del año. La comunidad autónoma concentró 3.073 viviendas terminadas, lo que supone prácticamente el 60% del total nacional.

La cifra sitúa a Cataluña muy por delante del resto de territorios y evidencia el fuerte desarrollo de proyectos residenciales protegidos impulsados tanto por las administraciones públicas como por la colaboración público-privada. A considerable distancia aparece la Comunidad de Madrid, con 1.127 viviendas protegidas finalizadas, seguida de Andalucía con 410, País Vasco con 154, Galicia con 131 y Navarra con 117.

La elevada concentración de viviendas terminadas en Cataluña también permite explicar el fuerte crecimiento nacional registrado durante el trimestre. Sin embargo, los datos muestran que la recuperación de la vivienda protegida no es exclusiva de una única región, sino que comienza a extenderse por buena parte del territorio español.

El Ministerio considera que estas cifras reflejan una aceleración de los proyectos iniciados en años anteriores y una mayor capacidad de ejecución de las promociones públicas y concertadas destinadas a incrementar el parque residencial asequible.

La Comunidad de Madrid registra la cifra más alta en vivienda iniciada

Si Cataluña lidera la clasificación de viviendas terminadas, la Comunidad de Madrid encabeza claramente el ranking de nuevas promociones iniciadas. Entre enero y marzo comenzaron las obras de 1.242 viviendas protegidas, una cifra que representa casi una tercera parte de todas las iniciadas en España durante el trimestre.

La región madrileña mantiene así su posición como uno de los principales focos de crecimiento residencial del país, impulsada por la fuerte demanda de vivienda y por la necesidad de ampliar la oferta asequible para contener la presión sobre los precios.

Tras Madrid se sitúan Andalucía, con 755 viviendas protegidas iniciadas; la Comunitat Valenciana, con 529; el País Vasco, con 410; Navarra, con 323; Cataluña, con 237; Cantabria, con 175; Extremadura, con 126; y Castilla-La Mancha, con 107.

Estos datos permiten anticipar que durante los próximos ejercicios continuará aumentando el número de viviendas protegidas finalizadas, ya que las promociones actualmente en construcción irán incorporándose progresivamente al mercado.

Además, el crecimiento simultáneo de viviendas terminadas e iniciadas resulta especialmente relevante porque demuestra que no se trata únicamente de culminar proyectos heredados, sino también de garantizar la continuidad de nuevas promociones capaces de alimentar la oferta futura.

El Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 contará con una inversión de 7.000 millones de euros

La evolución positiva de la vivienda protegida se produce en un contexto de fuerte respaldo presupuestario por parte del Gobierno. El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ha confirmado que el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 dispondrá de una inversión total de 7.000 millones de euros.

Se trata de una de las mayores dotaciones económicas destinadas a vivienda asequible de las últimas décadas y pretende consolidar el crecimiento observado durante los últimos años. Según las previsiones oficiales, al menos el 40% de estos recursos se destinarán directamente a la construcción de vivienda protegida y asequible.

Además, una de las principales novedades del nuevo plan será el carácter permanente e indefinido de la protección de muchas de estas viviendas. El objetivo es evitar que los inmuebles construidos con financiación pública abandonen el parque asequible tras unos años y terminen incorporándose al mercado libre.

La apuesta por incrementar el parque público y protegido responde a una de las principales demandas planteadas por expertos y organismos internacionales, que llevan años señalando la necesidad de aumentar la oferta de vivienda asequible para equilibrar un mercado tensionado por el crecimiento de la demanda.

La previsión para el resto del año apunta a un crecimiento sostenido

Las perspectivas para los próximos meses son razonablemente optimistas. Los elevados niveles de licitación pública registrados durante el primer trimestre, los mejores de toda la serie histórica según el Ministerio, permiten prever que el volumen de nuevas promociones continuará creciendo.

A ello se suma el hecho de que 2025 cerró como uno de los ejercicios con mayor inversión pública destinada a vivienda protegida, lo que asegura una importante cartera de proyectos en diferentes fases de desarrollo.

Aunque el déficit acumulado de vivienda asequible sigue siendo considerable y no podrá resolverse a corto plazo, los datos del primer trimestre de 2026 sugieren que el sector comienza a recuperar una capacidad constructiva que llevaba años sin mostrar. La combinación de más viviendas terminadas, más promociones iniciadas y una inversión pública récord permite dibujar un escenario mucho más favorable que el observado durante la última década.

Por primera vez en muchos años, las cifras de vivienda protegida ofrecen motivos para el optimismo. Si se mantienen las actuales políticas de inversión y los ritmos de ejecución, 2026 podría convertirse en un ejercicio clave para consolidar la recuperación de la VPO en España y mejorar el acceso a la vivienda para miles de familias.