España firma su mejor arranque de año en creación de empresas desde 2007. Entre enero y abril de 2026 se constituyeron 50.172 sociedades mercantiles, un 20% más que en el mismo período de 2025, según la Estadística de Sociedades Mercantiles del Instituto Nacional de Estadística (INE). Y el protagonista de este impulso tiene nombre propio: el sector inmobiliario. Las inmobiliarias, financieras y aseguradoras se han convertido ya en la primera actividad entre las nuevas empresas, por delante de la construcción y de un comercio que durante años encabezó esta clasificación sin discusión.
El mes de marzo concentró buena parte del impulso
Si hay que señalar un mes concreto, ese es marzo. Con 14.307 sociedades creadas, fue el mejor mes de toda la serie estadística desde marzo de 2007, justo antes de que la crisis financiera lo cambiara todo. En abril el ritmo se moderó hasta las 11.558 constituciones, un 2% menos que en el mismo mes de 2025, un descenso puntual que, por sí solo, no basta para torcer la tendencia de fondo del cuatrimestre.
Inmobiliaria y construcción, los sectores que más crecen
El detalle por actividad económica confirma hasta qué punto el ladrillo —en su versión más amplia, la que incluye inmobiliarias, financieras y seguros— marca el paso. En abril de 2026, esta rúbrica concentró el 19,2% de todas las sociedades constituidas, la cuota más alta entre todas las actividades económicas. En enero llegó a tocar el 19,9%, máximo de los últimos años. Aplicado al total del mes, equivale a más de 2.200 nuevas empresas creadas en cuatro semanas.
La construcción ocupa la segunda posición, con un 16,1% del total, y consolida su adelantamiento al comercio, que se queda en el 14,9% y pierde el liderazgo que mantuvo históricamente. La fotografía hace tres años era radicalmente distinta: en abril de 2023 la construcción representaba solo el 13,5% de las nuevas sociedades, mientras el comercio acaparaba el 18,6%. Hostelería (9,7%) y actividades profesionales, científicas y técnicas (9,3%) cierran las cinco primeras posiciones. El movimiento también se nota en sentido contrario: las inmobiliarias, financieras y aseguradoras suponían en abril de 2026 solo el 12,1% de las sociedades disueltas, frente al 17,1% de abril de 2023. Menos cierres y más aperturas describen un sector que vive, de momento, en clara fase expansiva.
La creación de empresas por comunidades autónomas
Por comunidades, la Comunidad de Madrid lidera con 10.808 sociedades constituidas entre enero y abril (+15,2% interanual), seguida de Cataluña (9.937, +23,6%) y Andalucía (8.261, +19,1%). Entre las tres concentran el 58% de todo lo creado en España. Pero el dato más llamativo está fuera de los grandes polos: La Rioja (+38,8%), Murcia (+38,4%), Asturias (+33,3%) y la Comunitat Valenciana (+33,2%) registran los mayores crecimientos relativos, esta última ya consolidada en cuarta posición nacional con 6.743 sociedades. Solo Ceuta y Melilla retroceden respecto a 2025.
Los otros datos del sector empresarial
El capital suscrito por las nuevas sociedades acumula 2.554 millones de euros entre enero y abril, un 45% más que un año antes. El capital medio por sociedad constituida en abril rondó los 44.400 euros, frente a los 36.200 € de abril de 2025, lo que sugiere proyectos empresariales de mayor envergadura y no solo más cantidad de altas.
Disoluciones e incremento de capital
El reverso del dinamismo fundacional es, inevitablemente, un repunte de las bajas. En abril de 2026 se disolvieron 2.064 sociedades, un 24,9% más que en abril de 2025, de las cuales el 78% lo hicieron de forma voluntaria. En el acumulado del año, las disoluciones suman 10.847, un 7,3% por encima del primer cuatrimestre de 2025. Aun así, el saldo neto sigue siendo claramente favorable: por cada sociedad disuelta se crearon 4,6 nuevas. En paralelo, 2.666 sociedades ampliaron capital en abril, un 9,3% más que un año antes, con un incremento del capital suscrito en esas ampliaciones del 71,4%.
La situación cambia en abril. Previsión para el resto del año
El frenazo de abril, modesto pero real, llega justo cuando el contexto internacional empieza a complicarse. La escalada de la guerra de Irán y su potencial efecto demoledor sobre los mercados energéticos y la confianza inversora introducen una incógnita que no estaba presente en el extraordinario arranque de enero a marzo. Canarias (-9,4%), la Comunidad de Madrid (-8,9%) y el País Vasco (-8,4%) ya registraron en abril los descensos más acusados, una señal que conviene vigilar. Si la tensión geopolítica se traduce en mayor incertidumbre y un encarecimiento de la energía, el ritmo de constituciones del resto del año difícilmente repetirá el sprint del primer trimestre, aunque el colchón acumulado —20% de crecimiento interanual y un sector inmobiliario que tira con fuerza— debería amortiguar buena parte del golpe.