La vivienda en España ha decidido ignorar por completo cualquier señal de moderación que el mercado pudiera estar enviando. Ni la caída de las operaciones de compraventa, ni el endurecimiento de las condiciones hipotecarias, ni siquiera el hartazgo generalizado de quienes llevan años intentando comprar una casa sin éxito parecen frenar la escalada de precios. Según los datos definitivos del índice IMIE General y Grandes Mercados de Tinsa by Accumin, la vivienda nueva y usada se encareció un 1,4% entre mayo y junio, situando la tasa interanual en un contundente +15,5%, 12,1 puntos por encima de la inflación general de la economía. Dicho de otro modo: comprar una casa en España se está convirtiendo, mes a mes, en un ejercicio cada vez más alejado de la capacidad real de ahorro de los hogares.
El dato tiene además una lectura simbólica que merece detenerse: el valor medio de la vivienda en España ha superado, por primera vez, los máximos nominales de la burbuja de 2007, situándose un 0,5% por encima. Sí, hemos vuelto ahí. Otra cosa es que, descontando el efecto de la inflación acumulada en casi dos décadas, los precios reales todavía se mantengan un 32% por debajo de aquellos niveles. Un consuelo que probablemente no calme a nadie que esté buscando piso ahora mismo, con el sueldo de 2026 y los precios de referencia de 2007.
Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin, resume la situación sin rodeos: “En junio, el precio residencial ha sostenido su tasa de crecimiento en un nivel intenso superior al 10%. Se ha registrado una leve aceleración interanual por encima de la inflación en los polos de empleo y áreas metropolitanas, mientras que el territorio insular va consolidando una tendencia paulatina de desaceleración”. Con el dato definitivo de junio ya cerrado, la variación interanual del segundo trimestre de 2026 queda fijada en +15,5%, tres décimas por encima del 15,2% provisional que ya se había adelantado el pasado 30 de junio en el informe IMIE Mercados Locales. Es decir, ni siquiera las cifras provisionales se quedaban cortas: la realidad ha ido, otra vez, un poco más allá de lo esperado.
Las islas vuelven a ser las viviendas que más se revalorizan
Si hay un patrón que se repite informe tras informe, es el protagonismo de los archipiélagos en la escalada de precios. En la comparación interanual con junio de 2025, es el grupo de ‘Islas’ el que más se ha revalorizado, con un +18,7%, seguido de ‘Áreas metropolitanas’ (+17,3%) y ‘Costa mediterránea’ (+17,2%). El resto de zonas y las grandes ciudades, aunque también en terreno claramente alcista, quedan algo por detrás de estos tres grupos que concentran buena parte de la presión compradora, ya sea residencial, turística o de inversión.
La revalorización por zonas
La variación mensual, en términos nominales, se ha movido entre el +1,0% registrado en ‘Islas’ y ‘Resto de municipios’ y el +1,8% de ‘Grandes Ciudades y Capitales’, un dato que confirma que el pulso comprador en las grandes urbes sigue muy vivo pese a las dificultades de acceso. Descontando el efecto de la inflación, el matiz cambia ligeramente: son las Áreas Metropolitanas y las Grandes Ciudades y Capitales las que aceleran levemente su impulso, mientras Costa Mediterránea y Resto de Zonas sostienen su ritmo y los territorios insulares muestran una desaceleración, todavía suave, de su crecimiento.
La confianza del consumidor continúa fuerte
Entre las palancas que explican este dinamismo, Arias apunta directamente al estado de ánimo del consumidor. “El empleo continuó creciendo y, aunque el repunte inflacionista derivado de la guerra en Irán ha reducido el poder adquisitivo de los hogares durante los últimos meses, la firma de la tregua entre Estados Unidos e Irán y la reciente moderación del precio de la energía han mejorado la confianza del consumidor en junio”, señala. Una confianza que, conviene recordarlo, se sostiene sobre un contexto geopolítico que hace apenas unas semanas amenazaba con torcer completamente las expectativas del mercado.
Aunque bajan las operaciones, la actividad sigue elevada
La compraventa de vivienda registró caídas interanuales durante los primeros cuatro meses del año, pero eso no ha bastado para frenar los precios. “La moderación es consistente con el aumento de la tasa de esfuerzo de compra y con el endurecimiento de los criterios de concesión de préstamos ante la mayor incertidumbre económica y la anticipación del aumento en los tipos de interés de referencia que se materializó en junio. Aun así, el volumen de compraventas e hipotecas se continúa situando en niveles robustos y superiores a la media histórica”, afirma Arias. La paradoja es evidente: se compra menos, pero se paga más. Y quien no puede permitírselo, simplemente queda fuera.
Los precios se sitúan ya al nivel de la burbuja
El dato que probablemente más titulares generará es el de los máximos históricos. Tres de los cinco grupos analizados en la estadística se encontrarían ya, en términos nominales, por encima de los niveles de la burbuja de 2007: ‘Islas’ supera aquel máximo en un 26%; ‘Capitales y grandes ciudades’ lo hace en un 3%, y ‘Áreas metropolitanas’ en un 2%. Sin embargo, en términos reales, descontando la inflación acumulada, todos los grupos permanecen por debajo de aquellos máximos. El territorio insular es el que más se acerca, a una distancia del -10%, mientras el resto se mantiene a más del -30%.
Previsiones hasta el final de año
Con estos mimbres, todo apunta a que la senda alcista continuará durante los próximos meses, sostenida por un empleo que resiste, una confianza del consumidor que se recupera y un mercado hipotecario que, pese a endurecerse, sigue canalizando volúmenes elevados de operaciones. La pregunta que queda en el aire, informe tras informe, es hasta cuándo un mercado puede seguir subiendo precios mientras la capacidad de compra de buena parte de la población se queda, cada vez más, mirando desde fuera.