El consumo de cemento en España ha crecido un 7,5% en el acumulado del primer semestre del año, situándose en 8.351.083 toneladas, lo que supone 580.814 toneladas más que en el mismo periodo del año anterior, según las últimas cifras publicadas por la Estadística del Cemento. Un dato que confirma la tendencia expansiva que el sector viene registrando en los últimos ejercicios, aunque con matices que conviene analizar mes a mes.
Solo en junio, el consumo ha crecido un 9%, hasta alcanzar las 1.562.747 toneladas, lo que representa una ganancia de 129.232 toneladas respecto al mismo mes de 2025. Este repunte mensual refuerza la lectura positiva del primer semestre, aunque el propio sector advierte de que el ritmo no se mantendrá constante durante el resto del ejercicio.
Si se atiende a los datos de año móvil —que engloban los últimos doce meses, entre julio de 2025 y junio de 2026—, el consumo retrocede cuatro décimas frente a los datos de mayo, aunque conserva un crecimiento notable del 12%, con 17.233.297 toneladas acumuladas. Esto supone 1.848.742 toneladas más que en el periodo precedente, comprendido entre julio de 2024 y junio de 2025.
Consumo de cemento en el primer semestre
El comportamiento del consumo interno confirma que la actividad constructora sigue sosteniendo la demanda de este material básico. El acumulado semestral y el dato mensual de junio apuntan en la misma dirección: crecimiento sostenido, aunque a un ritmo que, según las previsiones del sector, tenderá a moderarse en los próximos meses. La comparativa interanual sigue siendo favorable, lo que refleja la fortaleza relativa de la demanda nacional frente a otros indicadores del sector, como las exportaciones, que muestran una evolución claramente distinta.
Retroceden las exportaciones
En línea con la tendencia observada en los últimos meses, los indicadores de exportación continúan en terreno negativo. En el primer semestre, las exportaciones han retrocedido un 15,4%, hasta las 1.945.191 toneladas, lo que supone una pérdida de 353.708 toneladas respecto al mismo periodo de 2025.
En junio, las exportaciones se situaron en 357.194 toneladas, con una caída del 11,5%, mientras que la comparativa de año móvil —entre julio de 2025 y junio de 2026— arroja igualmente un descenso del 14,9%, con un volumen de 4.139.213 toneladas, 727.519 menos que en el periodo comprendido entre julio de 2024 y junio de 2025.
Elena Guede, directora general de Oficemen, ha señalado que la caída de las exportaciones no responde a una situación coyuntural, sino estructural, y ha recordado que las ventas exteriores se han reducido a menos de la mitad desde 2016, al pasar de 9,8 millones de toneladas a 4,5 millones en 2025. Según la responsable de la patronal, el sector necesita soluciones estructurales, en particular en el ámbito de los costes eléctricos, ya que la industria española sigue compitiendo en desventaja frente a otros mercados europeos pese a los avances en eficiencia conseguidos en los últimos años.
Previsiones para el resto del año
Pese al buen comportamiento del consumo durante el primer semestre, Oficemen prevé que el ritmo de crecimiento se modere de forma notable en la segunda mitad del ejercicio. La patronal estima que 2026 cerrará con un incremento próximo al 2%, muy por debajo del 7,5% registrado hasta junio.
Esta desaceleración prevista se explica, principalmente, por el efecto estadístico de la comparación con el segundo semestre de 2025, periodo en el que se registraron niveles mensuales de consumo especialmente elevados. En consecuencia, aunque el balance semestral resulta positivo, el sector anticipa un cierre de año más contenido, en un contexto en el que el contraste entre la fortaleza del consumo interno y la debilidad estructural de las exportaciones seguirá marcando la evolución del mercado del cemento