La ola de incendios forestales que golpea España este verano ha desencadenado una respuesta institucional inmediata por parte de dos de los pilares de la seguridad jurídica en nuestro país: el Notariado y el Colegio de Registradores. Ambas corporaciones han puesto en marcha, de forma coordinada aunque independiente, un paquete de medidas de urgencia destinado a aliviar la situación de miles de familias y propietarios que han visto cómo el fuego arrasaba no solo sus viviendas y fincas, sino también la documentación que acredita sus derechos sobre ellas.

 Asesoramiento gratuito y actas notariales para los damnificados

El Consejo General del Notariado ha confirmado la activación de su dispositivo de emergencia, que incluye asesoramiento notarial gratuito para todas las personas afectadas por los incendios que en las últimas semanas han calcinado decenas de miles de hectáreas en distintos puntos del territorio nacional. La medida no se limita a la orientación jurídica: los notarios pondrán en marcha servicios de apoyo específicamente pensados para ayudar a los damnificados a localizar y recuperar documentación que haya quedado destruida por las llamas, un problema que se repite en catástrofes de esta magnitud y que suele agravar la angustia de quienes ya lo han perdido todo.

En la práctica, esto se traduce en dos instrumentos concretos. Por un lado, los afectados podrán solicitar actas notariales de notoriedad que acrediten la titularidad de los bienes y derechos dañados por el fuego, un documento especialmente útil cuando las escrituras originales o los registros domésticos han desaparecido entre las cenizas. Por otro lado, se habilitan actas telemáticas urgentes de protocolización de fotografías de los daños sufridos, que podrán remitirse de forma online a través del procedimiento ya operativo en la Sede Electrónica Notarial (www.portalnotarial.es). Esta segunda vía tiene un valor añadido evidente: permite dejar constancia fehaciente del estado de una propiedad justo después del siniestro, algo que después puede resultar determinante a la hora de tramitar indemnizaciones con aseguradoras o solicitar ayudas públicas.

Los Colegios Notariales de las comunidades autónomas afectadas han sido instruidos para habilitar a cuantos notarios sean necesarios para atender la demanda en todo su ámbito territorial, mientras que el Consejo General del Notariado se ha comprometido a facilitarles los medios tecnológicos y recursos que puedan requerir. Quien quiera conocer las direcciones de contacto de los distintos Colegios Notariales puede consultarlas en www.notariado.org.

Más allá de la dimensión práctica, desde el Notariado se ha querido subrayar el componente de solidaridad de esta respuesta, con un mensaje explícito de apoyo a los damnificados y de reconocimiento a los servicios de emergencia y a todos los efectivos que continúan trabajando sin descanso en las labores de extinción.

El Plan Notarial de Emergencias, una maquinaria ya rodada

Esta no es la primera vez que el Notariado despliega un dispositivo de este tipo. El Plan Notarial de Emergencias ya cuenta con experiencia previa en catástrofes de gran calado, como la DANA que asoló Valencia o la erupción del volcán de La Palma, episodios en los que la función notarial se puso directamente al servicio de las necesidades de los afectados. Esa experiencia acumulada sirvió precisamente para diseñar un instrumento permanente capaz de activarse con rapidez y coordinación cada vez que una crisis lo requiera.

La coordinación corre a cargo de la Comisión Notarial de Emergencias del Consejo General del Notariado, que trabaja en colaboración con entidades como Cruz Roja Española, la Fundación Foro Agrario o el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos Agrícolas de España, reforzando así una red de respuesta que combina lo jurídico con lo asistencial.

Registradores: notas simples gratuitas para las fincas y propiedades afectadas por los incendios

En paralelo, el Colegio de Registradores ha acordado la gratuidad de las notas simples de dominio para todos los damnificados por los incendios forestales de este verano. La gratuidad en los servicios es un servicio común que ya se había aplicado en anteriores catástrofes y que ahora se extiende a esta oleada de fuegos, permitiendo a los propietarios afectados obtener información registral actualizada sobre sus inmuebles sin coste alguno.

Para facilitar esta labor, los Registradores han puesto en marcha el Portal Registral de Emergencias (https://geoportal.registradores.org/emergency), una herramienta a través de la cual los afectados pueden consultar si sus fincas se encuentran dentro de las zonas calcinadas. La solicitud de la nota simple correspondiente puede tramitarse directamente desde el apartado «Ayuda afectados incendios» habilitado en la web del organismo.

Las cifras que maneja el Colegio de Registradores dan una idea de la magnitud del problema. Hasta la fecha se han contabilizado nueve grandes incendios forestales —en Huelva, San Esteban de Litera (Huesca), Santa Cristina d’Aro (Girona), Los Gallardos (Almería), Congosto (León), Ariza (Zaragoza), La Mierla y Selas (Guadalajara) y Brieva (Segovia)— que han calcinado más de 61.700 hectáreas, sobre las que ya se han geolocalizado 5.072 fincas registrales y 1.095 construcciones. Y la cifra sigue creciendo: los incendios activos en Ávila y Madrid han afectado ya a más de 45.000 hectáreas adicionales y han obligado al desplazamiento de unas 85.000 personas.

El asesoramiento a los afectados también está incluido en el trabajo diario del Portal Registral de Emergencias, que ofrece una visión global del impacto de los incendios y que se actualiza constantemente para incorporar las nuevas zonas afectadas. Según explican desde el Colegio de Registradores, el objetivo es que cualquier propietario pueda comprobar de forma ágil y gratuita si su finca ha resultado dañada y, sobre todo, acreditar la titularidad vigente de su inmueble, un trámite que resulta clave a la hora de gestionar tanto indemnizaciones de seguros como ayudas de las distintas administraciones públicas.

Un esfuerzo que muestra la solidaridad de la sociedad

Tanto el dispositivo notarial como el registral apuntan en la misma dirección: reducir la carga burocrática sobre quienes ya sufren la pérdida de su vivienda, su finca o su negocio, en un momento en el que la prioridad absoluta debería ser la recuperación personal y patrimonial. La rapidez con la que ambas instituciones han reaccionado, apoyándose en protocolos ya probados en crisis anteriores, confirma que España cuenta hoy con una infraestructura jurídica capaz de responder con cierta agilidad ante catástrofes de esta escala, algo que no siempre ha sido la norma en el pasado.