La vivienda protegida como negocio de escala

La promotora donostiarra Amenabar ha formalizado la compra de la parcela RMA-5 en el ámbito de la Cruz del Campo, en Sevilla, por 27 millones de euros, donde levantará 612 viviendas de protección oficial de dos y tres dormitorios. El proyecto, con una inversión total que rozará los 130 millones de euros, se enmarca en la venta de suelo público que el Ayuntamiento hispalense cerró el pasado abril, y llega con fecha de entrega prevista para 2028. Que una compañía vasca cruce media península para construir VPO en el centro de una capital andaluza no es casualidad: es la prueba de que la vivienda protegida, lejos de ser el pariente pobre del negocio inmobiliario, se ha convertido en el segmento donde las grandes promotoras están concentrando su crecimiento, con la seguridad de la demanda garantizada y el respaldo institucional que rara vez ofrece la vivienda libre en un mercado tan errático como el actual.

Una promoción con amplias dotaciones (que en realidad eran el criterio de puntuación)

El pliego de la Gerencia de Urbanismo sevillana premiaba a los proyectos que incorporasen dotaciones comunitarias generosas, y Amenabar no se ha quedado corta: la promoción sumará una piscina de 500 metros cuadrados, una zona deportiva de 400 metros cuadrados y seis locales comunitarios que superan los 1.500 metros cuadrados. La compañía asegura que su propuesta no solo cumplía la superficie máxima exigida, sino que la superaba. Conviene no perder de vista, sin embargo, que estas dotaciones no nacen de una vocación filantrópica: son, ante todo, el criterio que decidía la adjudicación del concurso público. Que el resultado beneficie a los futuros vecinos es una buena noticia, pero conviene llamar a las cosas por su nombre: aquí se ha competido por puntos, no por generosidad.

612 viviendas protegidas en pleno centro de Sevilla

El dato central de la operación son las 612 viviendas VPO en régimen de venta que se levantarán en la Cruz del Campo, uno de los barrios donde el Consistorio sevillano ha concentrado buena parte de su estrategia de vivienda asequible. La parcela RMA-5, con una edificabilidad de 56.107 metros cuadrados, era la mayor de las ocho que el Ayuntamiento sacó a la venta en abril, cinco de ellas destinadas a protección oficial. La operación no fue precisamente pacífica: el grupo socialista intentó frenarla en el Consejo de Gobierno, votando en contra de los solares de renta libre y absteniéndose en los de VPO. Que la venta de suelo público municipal despierte ese nivel de fricción política dice bastante sobre lo que está en juego cuando una ciudad decide monetizar su patrimonio de suelo para intentar resolver, de paso, un problema de acceso a la vivienda que lleva años sin solución estructural.

Dos y tres dormitorios, garaje y trastero: la tipología de las viviendas

El proyecto contempla exclusivamente viviendas de dos y tres dormitorios, todas con garaje y trastero incluidos, siguiendo los estándares de calidad, confort y diseño que la promotora aplica también a su vivienda libre. Es una tipología pensada para familias, coherente con el perfil de demanda que suele acceder a la VPO, aunque también evidencia una ausencia llamativa: ni una sola referencia a viviendas de un dormitorio, el formato que more necesitarían jóvenes que se emancipan solos o personas mayores que buscan reducir su vivienda. Una vez más, el diseño de la oferta protegida parece calcado al de la vivienda libre convencional, en lugar de responder a la diversidad real de quienes hoy más dificultades tienen para acceder a un piso.

Amenabar se encargará de las adjudicaciones, con Emvisesa de por medio

La gestión de las adjudicaciones recaerá sobre Amenabar, que trabajará con el listado de candidatos facilitado por Emvisesa, la empresa municipal de vivienda, y seguirá los criterios de la Ordenanza Municipal de Vivienda Protegida de Sevilla. Si al final del proceso quedasen viviendas sin asignar, la promotora podrá adjudicarlas libremente, siempre que los interesados cumplan los requisitos de la ordenanza. Conviene recordar, para quien esté pensando en optar a una de estas viviendas, que el paso previo casi obligado es estar inscrito en el Registro de Demandantes de Emvisesa: sin ese trámite, ni siquiera se entra en la conversación.

Otras promociones de Amenabar: una cartera que no para de crecer

Esta operación se suma a una cartera ya notable de la promotora en el entorno sevillano: las 232 viviendas libres de Jardines de Cruz del Campo, en construcción y con entrega prevista para 2027; las 330 viviendas de Jardines de Entrenúcleos en Dos Hermanas; y una promoción recién lanzada de 114 viviendas en Mairena del Aljarafe. En conjunto, Amenabar eleva su cartera en la provincia hasta las 1.288 viviendas, y a nivel andaluz prevé entregar 3.290, de las cuales un 60% corresponderá a regímenes protegidos o de precio asequible. Son cifras que retratan una estrategia deliberada: aprovechar el tirón de la vivienda protegida como motor de crecimiento en un mercado, el andaluz, donde la falta de oferta asequible sigue siendo el principal obstáculo para miles de familias.