En solo un mes y medio, Cáritas ha recibido más de 2.200 peticiones para los pisos sociales en alquiler que la Comunidad de Madrid ofreció en marzo para familias desahuciadas y para aquellas que están en situación de vulnerabilidad por la crisis. Son 50 solicitudes diarias, una cada media hora para las 1.000 viviendas repartidas por toda la región y que la Comunidad de Madrid puso a disposición de estos colectivos a través del Ivima (el instituto de la vivienda de Madrid).
Las solicitudes se presentan por internet y deben cumplir varios requisitos, recogidos en la web de Cáritas. Son pisos dirigidos a personas en riesgo de desahucio, que hayan visto rebajado su nivel de renta o que vivan en pisos de integración social destinados a colectivos especialmente vulnerables. La horquilla de renta oscila entre 18.638 para una sola persona y hasta 28.069 para familias con seis o más miembros. Los aspirantes deberán llevar al menos un año empadronados en la región y garantizar unos ingresos mínimos, lo que en Cáritas llaman «una renta de supervivencia» que supone unos 400 euros al mes para dos personas. Los seleccionados tendrán que prestarse a un programa de acompañamiento familiar por el que su situación será revisada anualmente.
La Comunidad de Madrid ha entregado ya el primero de esos pisos a un jubilado de 51 años que vive con sus hijos. Desde Cáritas consideran que la cifra de 1.000 viviendas en régimen de alquiler se tendrá que ir revisando conforme avancen las peticiones y las necesidades. Cuando llega una petición, Cáritas la revisa y solicita más documentación. Hasta el momento, han revisado 355 solicitudes. Se han adjudicado 102 viviendas (que se entregarán esta semana, según la comunidad de Madrid), se han admitido al programa otras 27 y se han rechazado 12. Otras 28 familias han adjuntado la documentación y a 118 les falta algún papel, según los datos de la ONG.
Las familias pagarán un mínimo de 40 euros al mes de alquiler y hasta un máximo del 50% de la renta.
La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Madrid ha criticado esta medida ya dar 1.000 viviendas a Cáritas es «reírse de los afectados» -señala Felicitas Velázquez- cuando tienen más de 10.000 vacías con sólo la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid capital.
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