Casi coincidiendo con la venta del 80% de la gestora inmobiliaria a Intrum, Solvia ha publicado un informe sobre sus perspectivas para el mercado inmobiliario, asegurando que los precios del alquiler han cerrado el primer trimestre con un aumento del 1% de media en toda España, después de cuatro años de subidas de dos dígitos. La previsión es que se estabilicen en torno a estos niveles de crecimiento en 2019, con medias mensuales de unos 9 €/m2. De hecho, Solvia considera que el alquiler ha tocado techo en algunas zonas de España, donde la demanda no podrá asumir nuevas subidas de los precios.

Aseguran en la gestora  que la evolución de las rentas de alquiler para los próximos años continuará siendo discreta, ya que los españoles están destinando de media más del 30% de sus ingresos anuales a pagar el alquiler, un peso muy importante sobre los salarios que va a impedir mayores crecimientos.

El mercado del alquiler está cambiando. Oferta y demanda siguen concentrándose en Madrid y Barcelona, pero esta opción habitacional pierde fuerza porque se ha equilibrado el esfuerzo que hacen los compradores y los arrendatarios, inclinando la balanza paulatinamente en favor de la vivienda en propiedad, según refleja el informe de Solvia.

La renta del alquiler en España varía significativamente dependiendo de la provincia. Las rentas más altas se localizan en Barcelona (15 €/m2), Palma de Mallorca (14 €/m2) y la ciudad de Madrid (14 €/m2), donde la oferta de alquiler no siempre es suficiente para atender a la elevada demanda. Zonas como Cuenca, Orense o Cáceres presentan las rentas más bajas, todas situadas por debajo de los 4 €/m2.

En cuanto a la evolución de las rentas de alquiler durante el primer trimestre del 2019, los principales avances se han observado en la provincia de Madrid (15%), seguida de Alicante (7%) y Cantabria (6%). Frente a ello, las rentas han bajado en provincias como Navarra (-16%), Cáceres o La Rioja (-9%). 

La rentabilidad bruta al alquilar una vivienda se sitúa de media en el 7%

En este contexto, la inversión en una vivienda para alquiler sigue siendo una opción atractiva, al presentar rentabilidades brutas que se han situado en torno al 7% en los tres primeros meses de 2019, un punto porcentual por encima de la registrada a cierre del último año (6%).