Creciendo al amparo del Cap d’Or, y vigilada por la torre que desde el siglo XVI la guarda, Moraira se despierta todos los días a la luz blanca y azul del Mediterráneo.

Situada en la llamada Marina Alta alicantina, Moraira es el balcón marítimo de Teulada. Su especial microclima y la tranquilidad que destila, la han convertido en uno de los destinos turísticos de mayor prestigio del mediterráneo levantino. Pero no es sólo el regalo que le ha hecho la naturaleza, sino también el buen hacer de sus habitantes con el respeto a su entorno, las normas urbanísticas y el cuidado exquisito que tienen de todo lo que les rodea lo que ha logrado que disponer de una casa para vivir el verano en Moraira sea un objetivo para muchos visitantes.

Casas y chalets para vivir en Moraira

Recostadas en suaves colinas cubiertas de verdor y de viñedos, que producen un increíble vino moscatel, urbanizaciones de casas y chalets, de claro estilo ibicenco y veraniego, se miran todos los días en el Mediterráneo, que inunda el ambiente con un suave perfume salino.

La población ha prosperado mucho desde que la conquista de Argel por los franceses acabó con la presencia de fustas y saetas berberiscas en la costa. No se puede olvidar que en el origen de Moraira estuvo un barrio de pescadores que vivían y pescaban al socaire del Cap d’Or. Y  que dejaron su huella en la gastronomía local, exhibida por los múltiples restaurantes que inundan el puerto y el paseo marítimo.

La Moraira del siglo XXI vende calidad, sostenibilidad y sosiego a partes iguales. La amplia colonia de extranjeros residentes, ingleses, alemanes, franceses y holandeses lo atestiguan. Es una población veraniega que se incrementa todos los años, pero sin estridencias, triplicando como mucho la población que reside todo el año en este paraíso levantino. Para todos ellos tener una casa para vivir el verano en Moraira es parte de su existencia.

Moraira tiene varias playas y calas recoletas, sol y buen tiempo todo el año, muchas cosas que hacer…si se quiere y una gastronomía destacada y saludable, con el mar como principal ingrediente.  Por eso la demanda inmobiliaria de calidad no deja de crecer, como lo atestiguan las múltiples y discretas urbanizaciones que ofrecen la posibilidad de disponer de una casa para vivir el verano en Moraira.