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La poco sorprendente metamorfosis de buitre en pulpo

Cuando llegaron a nuestro país, pocos pensaron que su estancia se prolongara mucho tiempo, comprar barato, vender con beneficio y a otra cosa.  Pero no. Llegaron y al parecer su intención es quedarse, extendiendo sus tentáculos desde lo que era su tradicional operación: compra de ladrillo barato,  a otros sectores en lo que pueden hacernos la vida muy complicada buscando un beneficio que no es el nuestro. La clave de esta situación es doble, por un lado los irrisorios precios de un país en saldo y por otro la complicidad de políticos proclives a ponerse las rodilleras y allanarles el camino para acabar con todo lo que sean servicios públicos. Hablamos de los fondos buitre.

El primer salto, con mucha lógica para controlar su mercado más importante, ha sido al sector de la construcción. Es decir, pretenden cerrar el círculo que comenzaron comprando ladrillo barato y suelo, se lanzaron al alquiler, haciendo subir los precios y ahora, para que no les quede ningún cabo suelto, se han propuesto edificar, bien provistos por un lado de suelos  y por el otro de influencias políticas…lo de siempre.  Por de pronto se han llevado ya una buena tajada con los pisos de protección oficial. Por supuesto su nombre apenas aparece y están utilizando empresas y empresarios españoles, comprados a precio de costo.

Varios son los fondos de inversión cuyos nombre conocemos poco, pero que está detrás de muchas de las operaciones de construcción residencial que se van a realizar en los próximos meses y años.  Los primeros son Värde Partners y Castlelake,  fondos buitre que llegaron al reclamo de gangas a cuya compra previeron seguiría un ciclo alcista.

El primero de ellos, Värde Partners llegó a principios de la década, adquiriendo enseguida el negocio del Grupo San José al que fue añadiendo suelo conseguido a bajo precio.  De esa operación surgió Dospuntos, que el año pasado adquirió Vía Célere y ya se prepara para salir a bolsa. También se ha quedado con la promotora Aelca. Entre ambas lanzará proyectos por casi 4.000 viviendas.

Por su parte Castlelake lleva comprado suelo, sin mucho ruido, desde el año 2012. La inmobiliaria Aedas Homes, que también saldrá a bolsa este año, es cosa suya y el personal de la extinta Vallermoso, que se la maneja, también. En su cuenta apuntamos 1.800 viviendas a construir.

No dejemos de lado a Lone Star, procedente del estado de las estrella solitaria y que rapidito compró a Kutxabank la inmobiliaria Neinor, rebautizada Neinor Homes y que ya está construyendo, después de haber sido agraciada con bastante suelo.  Ésta ya salió a Bolsa con un valor de 1300 millones y se espera que sea una de las cuatro que tienen todos los puntos para liderar el nuevo sector inmobiliario, es decir, ellos mismos más Aedas, Vía Célere y Metrovacesa.

Con mucha más visibilidad pública, porque ha estado metido de lleno en algunas operaciones muy controvertidas, tenemos a Blackstone, que es el mayor propietario de viviendas del mundo. Y en España es un gigante, con todo el inmobiliario problemático que ha comprado  a la banca a precios escandalosos, sobre todo teniendo en cuenta que eran las viviendas de cientos de miles de españoles que se han quedado en la calle y con deuda. Blackstone  es propietario de la “joint venture” que gestionará  los 30.000 millones de euros en ladrillos provenientes del Popular. Pero también es dueña de Anticipa, una plataforma con 12.000 viviendas en alquiler gestionadas, ¡cómo no!, a través de una socimi, Albirana Properties.  Más conocido es, por ser también propietaria de Fidere, la empresa  a la que Botella vendió la vivienda social del ayuntamiento de Madrid. Para estar en misa y repicando, Blakstone quiere quedarse con el negocio hotelero de Hispania, con una opa valorada en 1.905 millones por sus 60 hoteles y casi 17.000 habitaciones.

Ahora la Sanidad es cosa suya

Pero para seguir causando desasosiego en nuestros corazones, estos fondos  también se han introducido con fuerza en el sector de la sanidad, donde las administraciones neoliberales que nos gobiernan les están cediendo  -privatizando- la gestión de hospitales y clínicas geriátricas. Y aplican el mismo criterio que en el sector inmobiliario con los desahuciados: lo primero el beneficio.

En estos momentos, estas empresas oportunistas ya son propietarias al 100% de hospitales en la Comunidad de Madrid, como son el de Arganda del Rey, propiedad del fondo británico LBEIP y el de Puerta de Hierro, controlado por el fondo holandés DIF. La vía de acceso a la propiedad es siempre la misma, comprando participaciones de las constructoras adjudicatarias, como sucede en el Hospital del Henares y el Infanta Cristina también en Madrid. No es el único caso, ya que en Valencia son dueños del Hospital de la Rivera, a través de la empresa Aurica XXI y en Galicia del Hospital de Pontevedra, vendido en 2016 a CVC partners..

Todas estas operaciones se quedan pequeñas con la actuación del fondo multinacional Capio, maestro de maestros en estas lides. Tras varias compras, fusiones, intercambios de cromos…etc, Capio consiguió vender la resultante de todos los enjuagues, Quirón Salud, a la multinacional alemana Fresenius Helios, con unos beneficios de 2.600 millones. Suma esta, que tan sólo se pudo conseguir por los recursos económicos de todos los españoles que, a través de las arcas públicas, llegan a la sanidad.

En otro apartado hay que apuntar la evasión fiscal de todas estas empresas, radicadas en paraísos fiscales, y que podría superar los 20.000 millones de euros. A ello hay que sumar la precarización de las condiciones laborales, la disminución de personal y el deterioro general de la atención sanitaria de estos hospitales, que han perdido el objetivo de la salud en la obligada  consecución de beneficios.

Si unos continúan extendiendo sus tentáculos hacia sectores no productivos, pero con mucho dinero público en su funcionamiento, – en la Educación no se meterán que ahí ya está la Iglesia- y los otros queriendo hacer caja a costa de privatizar todo lo que les molesta, pudiera ser que en breve la Justicia y la Defensa pasaran a sus manos. Todo se compra y se vende y los mercenarios hace muchos siglos que existen, otra cosa es que sigamos queriendo tener el control de nuestro propio país, Bélgica nos enseña el camino.

Eduardo Lizarraga

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Eduardo Lizarraga
Periodista Económico CEO en www.aquimicasa.net
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