¿Quién no se ha sentido estafado alguna vez con las impresoras de Hewlett Packard o Epson?. Esas impresoras que después de un verano sin usar porque te has ido de vacaciones hay que llevar al Punto Limpio porque se les ha secado el cabezal? Y resulta que la pieza vale más que la impresora al completo. Esas impresoras que nada funciona si les falta un cartucho de tinta? Esos cartuchos que cuando los cambias tienes que pedir que te pongan la factura en tres partes?… Sabemos de qué impresoras estamos hablando, de las del antifaz y la albaceteña de siete muelles.

En su cruzada por un medio ambiente más sostenible, la Dirección General de Residuos de las Islas Baleares ha iniciado un expediente sancionador por valor de 50.000 euros contra la multinacional Hewlett-Packard (HP) por comercializar cartuchos de tinta para impresoras de un solo uso. La legislación autonómica en esta materia exige que estos productos sea recargables y reutilizables.

Ahí es nada, sancionar la gallina de los huevos de oro o aún más, porque si lo calculamos al peso un gramo de esa tinta vale más que un gramo de oro.

Según explica el Diario de Mallorca, este organismo entiende que la actitud de la empresa es «especialmente reprochable» teniendo en cuenta que, cuando se redactó esta norma, se mantuvieron reuniones con HP para informarle del contenido de la misma y de las restricciones que se iban a aplicar en este sentido. Y claro está, la empresa estadounidense ha hecho caso omiso de esa administración bananera que quiere tocarles los «profit».

En el expediente sancionador abierto se califican estos hechos como falta grave, ya que entiende que HP es «una de las empresas más importantes y que mayor volumen de negocio genera en el negocio de la impresión digital y, por tanto, una de las empresas comercializadoras que pone en el mercado una importante cantidad de cartuchos y toners de impresora y fotocopiadora, no reutilizables y no recargables, lo que está expresamente y taxativamente prohibido en la Ley 8/2019″.

Del mismo modo, y teniendo en cuenta el carácter altamente contaminante que tienen estas tintas si el tratamiento de los cartuchos tras su uso no es el adecuado, la Dirección General de Residuos de las Islas Baleares exige a la multinacional que retire del mercado todos los artículos que estarían incumpliendo la normativa, dándole un plazo de tres meses para ello.

Hewlett-Packard dispone de 15 días desde el momento de la notificación para presentar alegaciones a esta propuesta de sanción. La compañía también puede aceptar la multa y beneficiarse de un descuento del 40% si la paga antes de la resolución del procedimiento.

¿50.000 euros que se quedan en 30.000? Eso es lo que gana una semana mala con los cartuchos, a los que además les han puesto un chip para detectar si los rellenas «ilegalmente», vamos que ni los whiskis de malta en las discotecas.