Ni es oro todo lo que reluce ni muchos de esos descuentos promocionado estos días para el Black Friday son verdaderos. Por desgracia son meros reclamos para que firmas comerciales con pocos escrúpulos, se aprovechen de la credulidad de masas de gente cegadas por mensajes publicitarios y hagan su agosto en noviembre. Y este año, con las enfermizas ganas de consumir que se adivinan la situación puede ser mucho peor.

Como cada año la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha comenzado a monitorizar los precios de más de 2.500 productos en más de 60 establecimientos para controlar la evolución real de estos desde un mes antes de la celebración del Black Friday, verificar el número de ofertas y su cuantía y denunciar posibles abusos.

 OCU lleva seis años realizando un control de los precios de los comercios que más destacan por sus ofertas de Black Friday. La principal conclusión es que en realidad los descuentos no son mayoritarios y que incluso algunas tiendas incrementan sus precios: en 2020, y a pesar de las campañas publicitarias que anunciaban grandes descuentos, durante la Black Week solo bajaron de precio un 19% de los productos, frente a un 28% que subieron los precios. De hecho, durante el Black Friday los precios se incrementaron un 2,6% de media

 Por establecimientos, Milar (87% de sus productos), Tien 21 (86%) y Navarrete online (75%) rebajaron más de tres cuartos de los productos rastreados por OCU en la semana del Black Friday, con un descuento medio de en torno al 6%. Otros como Amazon (31%), Mi Electro (28%), El Corte Inglés (25%) y Electroprecio (25%) también rebajaron un número significativo de los productos monitorizados. Por el contrario, en otras tiendas, más de la mitad de los productos rastreados durante la semana del Black Friday eran más caros que en semanas anteriores, como Worten (51%), Fnac (52%), Miró (66%) o Electrodomésticos web (73%).

Los auriculares, tostadoras y teléfonos móviles fueron las categorías en las que se detectó un mayor porcentaje de productos que bajaron de precio, aunque siempre fue superior el porcentaje de los que subieron. Los descuentos más notables se encontraron en wearables y altavoces portátiles mientras que los que más aumentos experimentaron fueron impresoras, hornos y móviles.

Para ayudar a los consumidores a comparar precios, OCU pone este año a su disposición un Asesor de Precios de electrodomésticos y tecnología para conocer la evolución del precio de un determinado producto y compararlo en distintos establecimientos.

Además, la Organización recomienda desconfiar de los anuncios con llamativos descuentos. Y recuerda que en cualquier promoción debe indicarse el precio original junto al precio rebajado, el porcentaje de la rebaja o las dos cosas. La ley no permite que se vendan rebajados productos defectuosos, debe indicarse obligatoriamente que son saldos o que tienen algún defecto. En cualquier caso, si se adquirieron por Internet, hay un plazo de 14 días para arrepentirse y devolver el producto sin dar explicaciones. Y la garantía es siempre de 2 años.

OCU anima a los consumidores que detecten irregularidades en los precios a que denuncien en las redes sociales de la organización a través del hashtag #timofertasBF, para determinar si hay alguna práctica ilegal. En ese caso, OCU procederá a  su denuncia ante las autoridades de consumo. Ante posibles desabastecimientos, OCU recomienda planificar las compras de Navidad con la suficiente antelación y, en caso de no encontrar el producto deseado, buscar otros alternativos.