Aunque aún no haya trascendido demasiado el precio de la electricidad va a afectar y no poco a las empresas y a los consumidores este invierno que ya se avecina. A unos les obligará a incrementar sus precios disminuyendo su competitividad y a otros, sobre todo a los más vulnerables, les forzará a hacer ahorros energéticos en los momentos de mayor frío.

La factura eléctrica se ha disparado aún más en los primeros siete días de octubre y de mantenerse los mismos precios durante todo el mes el usuario medio pagaría 135,57 euros, un 109,8% por encima de los 64,61 euros de hace un año. Así lo pone de manifiesto el análisis sobre la evolución de la tarifa semirregulada PVPC realizado por FACUA-Consumidores en Acción, que advierte de que las nuevas medidas adoptadas por el Gobierno se han mostrado absolutamente insuficientes y sólo están provocando un leve freno a la brutal subida tarifaria

La asociación está reclamando al Ejecutivo de coalición que imponga durante al menos seis meses un descuento mínimo del 50% en la factura eléctrica sometida a la tarifa semirregulada PVPC de la inmensa mayoría de familias, excluyendo sólo a las de rentas más altas, que correría a cargo de las principales energéticas que operan en España de manera proporcional a sus cuotas de mercado. FACUA advierte de que la directiva europea del sector permite aplicar este tipo de intervenciones.

El pasado martes, el representante de FACUA en el Consejo de Consumidores y Usuarios, Jesús Benítez, trasladó a la vicepresidenta Teresa Ribera esta reivindicación de la asociación para reducir las tarifas de forma coyuntural y le reiteró las que viene planteándole desde hace meses para contribuir a hacerlo de forma permanente, como sacar la producción nuclear e hidráulica de la subasta diaria para someterlas a precios fijos o máximos establecidos por el Gobierno. Benítez expuso estas demandas en la reunión que mantuvo la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica con cuatro de las organizaciones que integran el citado órgano consultivo.

El kWh sube un 150%

El pasado agosto, la factura del usuario medio se situó en 93,10 euros, batiendo el récord histórico de 88,66 euros del primer trimestre de 2012. En septiembre volvió a alcanzar otro máximo histórico, de 102,71 euros, que a todas luces será superado con creces este octubre.

En cuanto al precio de la energía, en octubre de 2020 el kilovatio hora (kWh) se situó en una media de 12,41 céntimos (con el 27,19% de impuestos indirectos incluidos). En los siete primeros días de este octubre, el precio medio ha sido de 27,01 céntimos en horario valle, 32,74 céntimos en horario llano y 34,80 céntimos en horario punta (incluido el 10,55% de impuestos indirectos que se aplican en las facturas emitidas desde el 16 de septiembre). La media aritmética entre los tres tramos ha sido de 31,52 céntimos, un 154,0% más que hace un año. La media ponderada tomando como referencia el consumo del usuario medio en cada tramo ha sido de 30,84 céntimos, un 148,5% más elevada que en septiembre de 2020.

Dudas de que el Gobierno cumpla su objetivo

FACUA tiene serias dudas de que el Gobierno logre cumplir el objetivo anunciado por Pedro Sánchez de que al finalizar 2021 los consumidores hayan pagado el mismo importe que en 2018 una vez descontada la subida del IPC. Entre enero y septiembre, según los datos de FACUA la subida con respecto a los primeros nueve meses de 2018 alcanzó el 7,9% para el usuario medio, porcentaje que aumentará en octubre. De enero a septiembre de 2021, el usuario medio pagó por su factura mensual una media de 82,17 euros. En el mismo periodo de hace tres años se situó en 76,14 euros -en todo el año fueron 77,18 euros-.

En cualquier caso, la asociación advierte de que incluso si se alcanzara el objetivo del Gobierno, las tarifas eléctricas seguirían siendo desproporcionadamente altas. En este sentido, recuerda que en enero de 2018, el hoy presidente del Gobierno pidió a Mariano Rajoy explicaciones y medidas ante la carestía del recibo de la luz, que continuó subiendo a lo largo de ese año hasta situarse en el segundo más caro de la historia. Que este Gobierno emprenda un gran cambio en la regulación del sector para reducir los elevados márgenes de beneficio del oligopolio eléctrico es una cuestión de coherencia política, señala FACUA.