No le ha sido suficiente la desmesurada subida que arrasó con nuestros bolsillos poco antes del inicio de la pandemia. Ahora la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte que el BVVA endurecerá los requisitos de vinculación para no pagar comisiones por las cuentas corrientes, al tiempo que aumentará las comisiones a los clientes no vinculados. Unos cambios que entrarán en vigor el 15 de junio, poco más de un año después de las anteriores subidas.

Hay que prepararse porque nos van a pedir hasta el rosario de la abuela y la fe de bautismo del gato. Para beneficiarse de una cuenta sin comisiones será preciso tener domiciliada una nómina o ingresos periódicos superiores a 800 euros, o bien una pensión de al menos 300 euros; y además cumplir los siguientes requisitos:

– Tener un mínimo de cinco cargos por recibos domiciliados en la cuenta durante cuatro meses o tener una tarjeta de débito activa con movimientos en los últimos cuatro meses.

– Y tener algún producto adicional contratado: préstamos, hipotecas, seguros, productos de inversión con un importe mínimo de 5.000 euros. O bien tener tarjeta de crédito activa y gastar al menos 200 euros cada 4 meses.

Los clientes con ingresos domiciliados que cumplan solo el primer requisito y que hasta ahora no pagaban comisiones, empezarán a pagar una comisión de mantenimiento de 15 euros a trimestre, es decir 60 euros al año.

Por su parte, los clientes sin vinculación pasarán a pagar una comisión de mantenimiento de 40 euros al trimestre, es decir 120 euros al año, a lo que habrá que sumar 35 euros anuales por la tarjeta de débito.

Y sin caer en la alevosía y nocturnidad el banco pretende dar la menor publicidad a esta nueva subida, cayendo casi en el oscurantismo. Así, el BBVA va a dar prioridad a la comunicación de estas subidas a través del buzón virtual (previo aviso por SMS), un canal que no siempre se consulta. Si bien se trata de una práctica que cumple con los requisitos que establece el Banco de España, va a provocar a muchos de sus clientes no conozcan los cambios hasta que no se los apliquen, es decir hasta que comiencen a ver que su cuenta baja de forma escandalosa.

En esta tesitura triunfaría el recurso del calcetín si no fuera porque salarios, prestaciones y pensiones deben cobrarse obligatoriamente a través de una cuenta bancaria, sin contar con que si no se quiere hacer cola los segundos martes de cada mes de 10.35 a 10.47 de la mañana para pagar el recibo de la luz, habrá que hacerlo a través de nuestra cuenta.

Al final habrá que irse a la banca online que tiene menores comisiones o carece de ellas.  Desde hace unos meses es más fácil cambiar de banco: basta con rellenar el formulario de solicitud de traslado de cuenta de pago en el nuevo banco, que debe estar a disposición de cualquier usuario. En este país cada día que pasa es más caro ser pobre.