Son muchos los que opinan que para lo único que va a servir bajar el IVA a los productos alimenticios es para que las empresas de distribución y grandes fabricantes, nunca los productores, engorden sus resultados en una cantidad similar, como ya pasó con la electricidad. Y que la única manera de bajar los precios a los consumidores es controlar los de una serie de productos básicos. Y la situación está a la vista. Con bajada en los precios de los carburantes y el precio de la luz y sin subida en las nóminas, los productos de alimentación no sólo no incorporan las bajadas sino que continúan incrementado su precio.

Como sucede con las bajadas de impuestos en el sector energético, la solución pasa por recortar los beneficios desmesurados que todas estas grandes empresas están incrementando por la inflación y la guerra de Ucrania, lo contrario es perpetuar el problema y que sus beneficios los pague el Estado que somos todos.

Lo asegura también FACUA-Consumidores en Acción, que critica que el Gobierno de coalición renuncie a intervenir los precios de los alimentos con márgenes inflados mediante la imposición de precios máximos, tal y como prevé la Ley del Comercio Minorista de 1996. La asociación lamenta que la medida que adopta el Ejecutivo ante las brutales subidas en los precios de los alimentos sea rebajar durante seis meses el IVA del 4% al 0% para los de primera necesidad y del 10% al 5% para el aceite y la pasta.

En cuanto a la ayuda de 200 euros para los 4,2 millones de familias que tienen rentas de menos de 27.000 euros, la asociación considera que, aunque positiva, la medida dista mucho de resolverles el recorte en su capacidad adquisitiva que han provocado y seguirán provocando las grandes subidas en los precios de los alimentos.

En este sentido, FACUA advierte que resulta muy previsible que buena parte de las grandes cadenas de distribución y fabricantes absorban esta bajada repercutiendo nuevos incrementos en los precios, como ya ha ocurrido anteriormente tras las bajadas del IVA que se aprobaron en la electricidad y el cine.

En cuanto al resto de medidas anunciadas este martes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, FACUA valora positivamente que se mantenga un año más el límite del 2% en la actualización anual de los alquileres de viviendas en lugar del IPC, como también que se prorrogue la prohibición de los desahucios y lanzamientos de familias vulnerables.

En relación a la prórroga de la bajada de los impuestos de la electricidad y el gas natural, la asociación valora que continuarán ayudando a reducir el impacto de sus desproporcionados precios, pero insiste en que la solución al problema no pasa por recortes de impuestos indirectos, sino por una mayor intervención en el mercado.

Así, FACUA cree que el tope al gas ha sido una medida con claros efectos positivos al frenar las subidas en las tarifas de la electricidad, aunque considera que el Gobierno debe reclamar a la Comisión Europea que se vaya mucho más allá en las medidas intervencionistas, de manera que se ponga fin a la subasta marginalista, dado que fomenta precios injustificadamente inflados en las distintas tecnologías de generación.

En cuanto al transporte, la asociación valora positivamente que se mantenga tanto la gratuidad de los trenes de Cercanías y Media Distancia como las ayudas directas del 30% para el transporte público urbano e interurbano en aquellos territorios donde comunidades autónomas y entidades locales complementen hasta el 50%.