Con muchas de las demandas por la aplicación de la cláusula IRPH en los contratos hipotecarios arrastrándose por los juzgados de toda España , estamos a la espera de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea resuelva las dos cuestiones prejudiciales elevadas desde el Juzgado nº 2 de Ibiza y el 38 de Barcelona. Ambos juzgados  piden  que se pronuncie sobre si las últimas sentencias dictadas por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo sobre el Índice de Referencia de Préstamos hipotecarios (IRPH) van contra el derecho de la Unión. Y casi sin avisar salta una nueva cláusula abusiva que podría ser un dolor de cabeza para los afectados por el IRPH. Se trata de la Cláusula de Cierre

La Cláusula de Cierre es como su nombre indica, un anexo que se incluía en muchos contratos de préstamos hipotecarios, camuflado entre multitud de referencias más llamativas , donde la entidad reflejaba que en caso de no poder aplicar como tipo de interés el índice de referencia, ni el sustitutivo que habían firmado los clientes durante un periodo de tiempo determinado, se reservaban por contrato el “derecho” a poder volver a aplicar el último índice que se le hubiera aplicado al préstamo.

De esta forma la cláusula puede afectar de forma muy especial a los afectados por el IRPH y por las multidivisa, debido a desaparición del IRPH Cajas o IRPH Bancos y el líbor respectivamente. Este último índice desaparecerá el próximo 31 de diciembre y puede dejar 70.000 hipotecas afectadas.

Con la aplicación de la Cláusula de Cierre por el banco, los préstamos variables podrían convertirse en fijos con intereses del 3,94% y del 3,267% respectivamente, según el último cierre del Banco de España, porcentajes a los que habría que sumar el diferencial correspondiente.

Como tiene por costumbre nuestra banca, guiada por ese sentimiento muy fundado de poder hacer siempre lo que le da la gana en perjuicio de los consumidores, en ningún momento ha avisado a los hipotecados del alcance y significado de esa cláusula, que de esta forma se convierte en un abuso más. Y este es uno de los motivos para denunciarla y expulsarla del contrato hipotecario y el otro, la ya conocida imposición en el contrato sin que el hipotecado pueda hacer nada.

Para tranquilizar a los afectados hay que decir que la cláusula es conocida por los abogados que pleitean de forma habitual contra los abusos bancarios, y ya hay sentencias condenatorias para las entidades financieras desde el año 2015.