Preocupación por la vivienda en el Barómetro del CIS de abril

La vivienda acumula ya 17 meses consecutivos como el principal problema de España según el Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas, y el de abril no rompe la racha. El 41,3% de los encuestados la citó como su mayor preocupación, lo que supone una caída de 2,2 puntos respecto al récord de marzo, aunque el dato es el más bajo desde diciembre. Malo, pero no tan malo como antes. Ese es el nivel al que ha llegado el debate sobre vivienda en este país: celebrar que la catástrofe merma ligeramente.

Mientras tanto, los políticos de todos los colores siguen enzarzados en lo de siempre. Los del Gobierno presumen del decreto que prorroga los contratos de alquiler hasta 2027 como si hubieran resuelto el problema de la vivienda de cuatro generaciones. Los de la oposición los acusan de intervencionismo y agitan el fantasma de la oferta destruida. Y los españoles, impávidos, siguen respondiendo mes a mes al encuestador del CIS con la misma cantinela: la vivienda, la vivienda, la vivienda.

La crisis económica se consolida en segunda posición con un 24,9%, tras subir 2,5 puntos respecto a marzo. La mala calidad del empleo marca récord con un 19,2%, tres décimas más que el mes anterior. El paro sube 1,2 puntos hasta el 15,8%. El cuadro macroeconómico que perciben los ciudadanos no es precisamente halagüeño, y los datos del CIS lo confirman con la precisión de un termómetro en un enfermo que no mejora.

 Sube la inquietud por la corrupción

El trabajo de campo de abril coincidió con el arranque de dos juicios de cierto calibre político: el del caso de las mascarillas, con el exministro socialista José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García sentados en el banquillo, y el del caso Kitchen, por el que se juzga a la cúpula del Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy. El resultado no sorprende: la corrupción y el fraude suben cuatro décimas y alcanzan el 8,9% de menciones, situándose en undécima posición. No es un dato espectacular, pero resulta casi poético que suba justo cuando los tribunales vuelven a recordar al país que la corrupción no es un problema del pasado ni patrimonio de un solo partido.

La inmigración figura como cuarto problema nacional con un 15,5%, un punto más que en marzo, en vísperas de la aprobación de la regularización extraordinaria de inmigrantes impulsada por el Gobierno. La inseguridad ciudadana, por su parte, sube 2,8 puntos hasta el 8,5%, aunque sin llegar al 8,8% que registró en noviembre de 2022. Los extremismos se quedan en el 8,6% y los problemas relacionados con la juventud cierran el top diez con un 9%.

Los problemas políticos caen ligeramente hasta el 13,9%, y el apartado de Gobierno y partidos pierde 4,1 puntos para quedarse en el 11,3%. El mal comportamiento de los políticos baja del 10,9% al 9,6%. Que los ciudadanos dediquen menos menciones espontáneas a los políticos no significa que estén más contentos con ellos, sino probablemente que ya han asumido el nivel.

Economía y vivienda lideran los problemas personales

Cuando el CIS pregunta no ya por los problemas del país sino por los que afectan directamente a los encuestados, el orden cambia ligeramente. La crisis económica pasa al primer puesto con un 38,8% de menciones, seguida de la vivienda con un 25,6%, la sanidad con un 19,5%, la calidad del empleo con un 16,7% y la inseguridad ciudadana con un 10,1%.

El bolsillo manda. Y el bolsillo dice que más de la mitad de los españoles, el 52,8%, considera que la situación económica general del país es mala o muy mala, frente al 37,1% que la valora positivamente. Las cuentas del hogar, en cambio, presentan mejor aspecto: el 64,7% dice que su situación económica personal es buena o muy buena, mientras que solo el 24,8% la califica de mala o muy mala. La brecha entre cómo se percibe la economía propia y la del país es un clásico de la sociología española que ningún Gobierno ha logrado cerrar.

Otros aspectos de la encuesta del CIS de abril

En cuanto a intención de voto, el barómetro de abril otorga al PSOE un 36,4% frente al 23,6% del PP. Vox baja dos puntos y se queda en el 14,7%; Sumar logra un 5,8%; y Esquerra Republicana alcanza el 2,9%, por delante de Podemos, que se queda en el 2,2%.

En la valoración de líderes, Pedro Sánchez encabeza la tabla con una puntuación media de 4,81 sobre 10, seguido de Yolanda Díaz con 4,25, Alberto Núñez Feijóo con 3,68 y Santiago Abascal con 2,75. Datos que, en cualquier caso, hay que leer con la cautela habitual: los barómetros del CIS miden la temperatura de la opinión pública en un momento dado, y la temperatura en España lleva 17 meses en la misma zona de fiebre persistente. La receta médica sigue sin aparecer.