En el objetivo de muchas asociaciones de consumidores y consideradas abusivas en algunos casos en los juzgados, las tarjetas revolving suben por Navidad.  La Asociación de Usuarios Financieros, (ASUFIN) asegura que el precio de las tarjetas revolving repunta por primera vez en el análisis que realiza su departamento de estudios, desde diciembre de 2019. Y además lo hace coincidiendo con una de las épocas de mayor intensidad en compras y gastos.

En concreto, la TAE media del mercado se eleva en al 20,17%, frente al 18,88%, registrado en el mes de junio, y después del descenso progresivo de los últimos dos años, a partir del abultado 25,20%, de diciembre de 2019. Siempre una cifra muy por encima de otros instrumentos crediticios y que además opera con una cierta opacidad.

Según explica ASUFIN, esto es debido al efecto de las comisiones que aplican alguna de estas tarjetas y que contribuyen a encarecer estos productos. En concreto la tarjeta Mastercard Uniduo, de Unicaja, aplica una comisión de 44 euros anual, si no se realizan compras con la misma.

Las comisiones también hacen que las cuatro tarjetas con tipos de interés más altos, de las 13 analizadas, son las que precisamente añaden en su portfolio de costes los de emisión o renovación: la Tarjeta Después y la Después Oro, de BBVA, que cobran 43 y 80 euros, respectivamente; la citada Mastercard Uniduo, de Unicaja, y la Visa Diamond Infinite Credit, de Openbank, que cobra 55 euros.

Continúa afirmando la asociación que los seguros de protección de pagos, que se contratan de forma opcional, disparan el coste de estas tarjetas. En este periodo se mantienen las tarifas, que van desde el 0,62% de Bankinter Platinum, el 0,76% de WiZink Oro y el 0,80% de Visa Pass Carrefour. Estos porcentajes tiene un comportamiento maléfico, ya que se cobran sobre la cantidad que se debe, por lo que genera un sobrecoste más elevado cuando la deuda es más grande y la cuota que se paga, más pequeña.

El alto precio del crédito que proporcionan las tarjetas revolving queda patente al comparar con el dato oficial de tarjetas de crédito y de préstamos que comunica el Banco de España. En la comparación entre tarjetas, el coste de la revolving, 20,17%, es un 2,46% superior a la media de tarjetas de crédito, que se situó en septiembre en el 17,71%. Con préstamos de 1 a 5 años, el 20,17% de revolving es un 13,02% superior al tipo de los préstamos. Y como ahora  las tarjetas revolving suben por Navidad el coste de utilizarlas aún se va a disparar más.

Patricia Suárez, presidenta de ASUFIN, insiste en que “la comercialización de estos productos debe responder a los principios de préstamo responsable, realizando una correcta evaluación de la solvencia, informando al solicitante de todas sus circunstancias e incluso facilitándole algún tipo de simulación de cuotas y amortización. A estas alturas, ya no nos queda dudas de que el mecanismo de las revolving facilita una espiral de sobreendeudamiento para el consumidor medio que no interesa a nadie y es perjudicial para el propio sistema”. Lo que sucedería si los bancos dieran la información correcta es que se quedarían sin muchos de los clientes interesados. La trampa es como para osos.