Meses llevamos hablando de las desvergonzadas subidas de los costes de los suministros básicos, luz, gas, combustibles… parecía que estábamos consiguiendo librar otros consumos domésticos no menos onerosos y en los que las empresas siempre intentan hacer lo que les da la gana. Por ejemplo la cuota del teléfono y las comisiones bancarias. Pero no ha sido posible.

Por un lado nuestros amados bancos continúan incrementando las comisiones con las que saquean nuestros bolsillos ante la mirada ausente del Banco de España; y lo hacen con su proverbial gracia habitual, jugando a vendernos y encarecernos un producto necesario: las cuentas bancarias. Por otro lado ha aparecido la inequívoca Nadia Calviño que quiere conseguir nuevos beneficios para las empresas de telecomunicaciones, envidiosas de las eléctricas y a costa también de nuestras exiguas rentas. La misma vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, que asegura que de subir el SMI nada hasta que se vea la recuperación. Desde luego que con estas medidas ya sabemos quiénes se recuperarán y a costa de quién.

El caso es que FACUA-Consumidores en Acción, siempre al quite,  denuncia que la señora Calviño, pretende eliminar la prohibición de que las compañías de telecomunicaciones suban tarifas sin motivos válidos establecida en la normativa del sector.

La asociación ha instado a Calviño a que dé marcha atrás en éste y otros gravísimos recortes de derechos de los usuarios incluidos en el anteproyecto de Ley General de Telecomunicaciones. También se ha dirigido al ministro de Consumo, Alberto Garzón, para exponerle todos los elementos perjudiciales para los consumidores que incluye la redacción actual del anteproyecto, que en breve será aprobado por el Consejo de Ministros sin que podamos decir ni pío. Y no nos quejemos luego que será legislación para el pueblo sumiso.

Los inexistentes «motivos válidos»

Actualmente, y en coherencia con la legislación de defensa de los consumidores, la Ley General de Telecomunicaciones y su normativa de desarrollo establece que las subidas de tarifas deben notificarse con un mes de antelación y basarse en «motivos válidos»que además deben estar recogidos en los contratos. Pero el texto del anteproyecto plantea que las compañías podrán subir las tarifas por los motivos que quieran y sin tener que dar explicaciones de ellos, bastando con que preavisen a los usuarios con el mes de antelación.

FACUA advierte de que aunque las grandes compañías vienen aplicando cada año subidas sin motivos válidos, tanto Asuntos Económicos como las autoridades de consumo de las comunidades autónomas podrían ejercer su potestad sancionadora ante estas prácticas. Lamentablemente, ni el ministerio ni las comunidades han tomado medidas al respecto, pese a las reiteradas denuncias presentadas por la asociación.

El texto del anteproyecto pasó por el trámite de información pública en octubre del año pasado, pero su versión actual apenas ha experimentado cambios, poniendo en evidencia que el Ministerio de Asuntos Económicos se ha desententido de las aportaciones de los consumidores y ha hecho la ola a las peticiones del sector, que seguro que han estado muy pesados al respecto. Pues con las dos de Calviño toca ir haciendo agujeritos al cinturón y dejar los chuletones para otro año, que con la luz en la estratosfera, el gas de compañero de viaje, las autopistas, las telecomunicaciones, las comisiones bancarias a su libre albedrío y los carburantes de corifeo, se presenta una recuperación del IBEX espectacular. De los pobres pollos mejor ni hablamos.