En los últimos años se ha recrudecido la presión publicitaria para invertir en criptomonedas y algunos propietarios de inmuebles aceptan el pago en este tipo de valor. Pero ni mucho menos es oro lo que reluce, es una inversión no exenta de riesgos y con mucho buitre revoloteando a la búsqueda de incautos. Además sus costes son a menudo mucho mayores que otras inversiones. Los únicos que hacen negocio son los intermediarios.

La Organización de Consumidores y Usuarios ha realizado un mystery shopping consistente en comprar al mismo tiempo 1.000 euros de bitcoins en diez sitios diferentes para venderlos una semana después. Comisiones y diferentes precios aplicados han llegado a mermar un 19% el resultado respecto a la evolución del bitcoin. Y por ello la OCU desaconseja la inversión en bitcoins por su gran volatilidad y la falta de una entidad que los respalde. Además, advierte asimismo sobre las repercusiones fiscales para los inversores que se decidan por las criptomonedas.

 La prueba práctica ha consistido en comprar 1.000 euros de bitcoins en diez sitios diferentes, para poder hacer una comparativa acerca de qué cantidad de bitcoins se pueden comprar con 100 euros en cada sitio, cuántos euros se recuperarían en la operación inversa y qué costes genera.

 La primera observación de OCU Inversiones es que el bitcoin no tiene un tipo de cambio oficial, por lo tanto, como cada plataforma aplica los precios de compra y de venta que considera oportunos, OCU ha destapado un importante coste oculto de la operativa en bitcoins. La Organización ha encontrado diferencias entre el precio de compra más barato y el más caro de hasta el 7,8% en el momento de la compra dependiendo de la plataforma utilizada, y de hasta un 5,7% en el momento de la venta.

La organización de consumidores  advierte que pese a la alta volatilidad que presenta la inversión en esta criptodivisa la pérdida más importante en una operativa con bitcoins puede venir, como ha sido el caso de esta prueba, de la mano de los gastos y comisiones. Así, una vez finalizado el test, en teoría el importe recuperado podría haber ascendido a 990 euros, por la caída del 1% del bitcoin frente al euro entre el momento de la compra y el de la venta, pero OCU recuperó sólo 899,38 euros (-10,1%) debido a que las comisiones y los diferentes tipos de cambio conseguidos acabaron engrosando las pérdidas.

Por ello, las conclusiones y consejos que ofrece OCU Inversiones tras finalizar este caso práctico son las siguientes:

 Las criptomonedas no tienen valor ni hay entidad alguna detrás que las respalde. Se compran y venden por el precio que aquellos que quieran comprarlas estén dispuestos a pagar en función de la fe que en ellas pongan. OCU advierte que la diferencia entre hacerlo a través de un intermediario u otro puede ser abismal. Tal y como ha sacado a la luz las operaciones de OCU, dependiendo del que se elija, una caída del bitcoin del 1% puede convertirse en pérdidas que pueden oscilar entre un 1,7% y un 20%. Por lo tanto, por la gran volatilidad del bitcoin y la falta de respaldo, OCU no recomienda la inversión en él.

 – Entre la oferta de plataformas y negocios con criptomonedas campan a sus anchas algunos chiringuitos financieros con ofertas fantasiosas de revalorizaciones que no son nada recomendables.

 – Computan a efectos del Impuesto sobre el Patrimonio, y sus tenedores pueden verse obligados a presentar el Modelo 720 a comienzos de cada año bajo amenaza de importantes sanciones si no lo hacen. Asimismo, cada venta se ha de declarar en el IRPF como una ganancia o pérdida patrimonial, tributando por ellas en el grupo de rentas del ahorro y, por tanto, a un tipo que puede oscilar entre el 19 y 26%.