Desde el 7 de junio de 2025, las llamadas comerciales desde móviles están oficialmente prohibidas. Y sí, eso incluye también a las inmobiliarias.
Era cuestión de tiempo. Los móviles, esa herramienta multifuncional que sirve para todo, desde pedir una pizza hasta romper relaciones sentimentales por WhatsApp, han quedado vetados para las llamadas comerciales no solicitadas. Al menos si te dedicas a captar propiedades, clientes o almas para el purgatorio del CRM inmobiliario.
Porque lo que hasta ahora era el pan nuestro de cada día —llamar a diestro y siniestro con el 6 o el 7 por delante, fingiendo una cercanía casual, casi amistosa— ha pasado oficialmente a mejor vida. Ahora toca tirar de fijo. Y no, no hablamos de hipotecas a tipo fijo (aunque con el euríbor más calmado, también están de moda), sino del teléfono de toda la vida: con prefijo geográfico, sonido enlatado y ecos de centralita ochentera.
📵No era fácil, pero quedaba la esperanza
Desde el 7 de junio de 2025, el Gobierno español ha puesto fin a las llamadas comerciales realizadas desde móviles. La Orden TDF/149/2025, publicada a bombo y platillo por el Ministerio para la Transformación Digital y la Función Pública, establece que toda llamada con fines comerciales debe hacerse desde un número fijo (con prefijo provincial), un 800/900 gratuito o uno de esos que suenan a operadora tipo 1004.
Y aquí viene lo divertido: a los agentes inmobiliarios les afecta —y mucho—. Se acabó lo de llamar con el número personal del comercial para decir “hola, soy Marta, he visto tu piso en Idealista, ¿lo tienes todavía en venta?” como quien llama a una prima. Ahora hay que llamar desde un número reconocible y trazable.
Ya estamos viendo las reuniones de lunes por la mañana:
—“¿Y ahora qué hacemos, jefe?”
—“Volvemos al fijo, ir buscándolos en el trastero.”
—(Silencio incómodo. Cara de tragedia comercial).
¿Y los whatsapps? Algunos vendehumos deberán ajustar su propuesta 💬
Mientras la ley deja claro lo de las llamadas, el universo WhatsApp sigue en terreno pantanoso. La normativa no habla (todavía) de los mensajes de WhatsApp, aunque no consentidos, podrían violar otras normativas como la RGPD. Pero claro, no será raro ver cómo algunos “expertos en captación con IA” reconvierten su discurso:
“Te conseguimos leads de calidad por WhatsApp… ¡sin llamar!”
Sí, sí. Hasta que alguien denuncie y se monte el circo. Porque esto de los mensajes no deseados también puede costar multas. Solo que, de momento, los más avispados seguirán enviando mensajes “amables” de presentación, como si fuera la carta de Hogwarts, pero con emoji de llaves 🔑.
Evitar en la medida de lo posible los delitos de ciberestafa 🚨
El objetivo de esta medida es noble, eso no se puede negar. Evitar estafas, suplantaciones de identidad y llamadas fantasma. Ya sabes, esas que descolgabas y no había nadie, salvo un suspiro tenebroso o un locutor automático vendiéndote gas natural a las 22:37.
Según los datos del Ministerio, se bloquean más de 14 millones de llamadas falsas al mes. ¡14 millones! Como para no actuar.
Y aunque la intención sea buena, el tiro ha salpicado a todo el mundo: desde multinacionales del spam hasta la inmobiliaria de barrio que llamaba a clientes desde el móvil de su comercial con funda de unicornio. Aquí no se libra nadie.
Sanciones de hasta dos millones de euros 💸
Sí, has leído bien: hasta 2 millones de euros de multa para quien se salte la norma. No es una amenaza simbólica. Es una realidad jurídica.
Las empresas que sigan haciendo llamadas comerciales desde móviles se exponen a sanciones graves según la Ley General de Telecomunicaciones. Y ojo, que las operadoras que permitan que esas llamadas pasen, también pueden ser multadas.
Así que no, no basta con cambiar de SIM o usar un número nuevo. Hay trazabilidad, registros y, sobre todo, denuncias automáticas, porque la gente ya ha aprendido a apuntar números y reportarlos con una agilidad sorprendente.
Ofrecer a los ciudadanos garantías sobre la autenticidad de los remitentes 🔒
La nueva normativa se integra dentro de un plan estatal más amplio: reforzar la confianza en las telecomunicaciones. A medio plazo (junio de 2026), se implementará una base de datos oficial de identificadores SMS, gestionada por la CNMC, para que cada mensaje recibido pueda ser verificado.
Y claro, el ciudadano medio, ya harto de llamadas falsas, estafas nigerianas y brujos de Terrasa que curan los males de la hipoteca, lo agradecerá.
Pero las inmobiliarias, acostumbradas a estrategias de guerrilla, tendrán que reconfigurar su forma de captar:
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¿Volvemos a los buzones y carteles en portales?
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¿Aumentamos la inversión en campañas digitales?
- ¿Incorporamos estrategias de captación pasiva en las webs?
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¿Pagamos por leads que antes eran gratis con una llamadita improvisada?
Porque sí: esto cambia todo el ecosistema de captación.
Valoración final: se acabó el “¿Tienes un momento?”
La realidad es que esta normativa viene a poner orden en un sistema de comunicación que se había convertido en la jungla de los números móviles. Todo valía. Llamadas a la hora de la siesta. WhatsApps no solicitados. Y hasta videollamadas sorpresa, si me apuras.
Ahora, la pregunta es: ¿cómo se adaptarán las agencias inmobiliarias? Porque para muchas, el teléfono móvil era más que una herramienta: era el alma del negocio.
Y lo que viene no es precisamente suave:
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Hay que invertir en sistemas fijos o centralitas digitales.
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Formar a los comerciales para que empiecen las llamadas identificándose desde un fijo («Hola, le llamo desde el 9XXXXXXXX»).
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Replantear todo el funnel de captación.
Eso sí, también hay un lado bueno: igual esta es la excusa perfecta para profesionalizar aún más la comunicación en el sector. Adiós a los “oye, soy Ana, vi tu piso” desde un número desconocido. Al, hola “le llamo desde nuestra oficina en Valencia, para informarle de nuestro servicio de gestión de venta”.
Quién sabe. Igual hasta mejoran las tasas de conversión. Lo mismo que pasó cuando nos obligaron a tener aviso legal en las webs: fue un trauma… hasta que nos dimos cuenta de que daba más confianza.
Parece que los fijos se vuelven a poner de moda ☎️
Como los pantalones de campana o las cámaras analógicas. El fijo vuelve, con aires de nostalgia, pero con el respaldo de la legalidad. Si quieres seguir captando, vendiendo y sobreviviendo en el mercado inmobiliario, tendrás que marcar desde la trinchera fija. Aunque duela. Aunque suene raro. Aunque al principio nadie coja el teléfono.
Y si te da vértigo, recuerda: peor sería que te cayera una multa de 2 millones de euros por llamar desde el móvil de tu cuñado, el de la tarifa prepago.
¿No era fácil? No.
Pero quedaba la esperanza.