Las diferentes tarjetas revolving están en el objetivo por sus intereses usurarios y la de Wizink es la más perseguida. El Juzgado de Primera Instancia de Madrid ha declarado, en su sentencia de 7 de junio de 2021, que las condiciones generales del contrato de tarjeta de crédito revolving formalizado en marzo de 2001 no superan el control de incorporación al ser “prácticamente ilegible” y que las sucesivas novaciones al contrato de referencia son nulas al contravenir lo dispuesto en la centenaria Ley de Represión de la Usura.

Fue en marzo de 2001, la actora y Barclays Bank (actual Wizink Bank) suscribieron un contrato de tarjeta de crédito revolving. La TAE que figuraba en el contrato era del 20,9%, que se aplicó hasta agosto de 2006, estipulándose a partir de septiembre de 2006 una TAE para disposiciones en cajeros automáticos del 23,9% y para todas las demás operaciones del 22,9%. A partir de septiembre de 2008, se aplicó una TAE para disposiciones en cajeros automáticos del 25,9 % y para todas las demás operaciones del 24,9%. En diciembre de 2008, se elevó nuevamente y se estipuló una TAE para disposiciones en cajeros automáticos del 26,9%, para transferencias de fondos del 26,9% y para todas las demás operaciones del 25,9%.

A partir de abril de 2012, el TIN (no se indicaba cuál era la TAE) pasó a ser del 25,90% para todas las operaciones. En septiembre de 2013 continuó aplicándose el mismo TIN, pero se añade que el CER aplicado era del 29,21%. Por último, a partir de abril de 2018, dejó de aparecer la TAE y el CER y únicamente se preveía el TIN del 24% para compras en efectivo, que se mantiene en el Anexo del Reglamento, en el que figura como TAE el 26,82%.

La demandante solicita que se declare que las condiciones generales incluidas en el contrato que regulan los intereses y comisiones/penalizaciones se considere que tengan el carácter de abusivas por no superar el control de incorporación y/o transparencia. Igualmente, solicita la condena de la entidad bancaria a la devolución de las cantidades indebidamente cobradas al demandante en aplicación de las cláusulas arriba expuestas.

De forma subsidiaria, peticiona la declaración de nulidad del contrato de crédito revolving de referencia por tener el carácter usurario. Como en el supuesto anterior, solicita la oportuna devolución de las cantidades indebidamente cobradas.

Por su parte, la denunciada Wizink Bank,  suplica que se tuviera por contestada la demanda y se dictara una sentencia íntegramente desestimatoria.

En la copia del contrato que aporta la denunciante el Juez pone de manifiesto el muy reducido tamaño de la letra empleada en las condiciones generales plasmadas al dorso. “La letra es de un tamaño manifiestamente reducido que exige un importante esfuerzo de lectura, por cuanto la letra de las condiciones generales no supera el milímetro”, anuncia la sentencia. Así, a los efectos de los arts. 5 y 7 de la Ley 7/1998, de 13 de abril, sobre condiciones generales de la contratación, el condicionado general de la tarjeta es “prácticamente ilegible”, por lo que, “en modo alguno, puede superar el control de incorporación, tanto en cuanto al tamaño de la letra como respecto a la posibilidad de su lectura”, declara el Juzgador Por tanto,  la consecuencia es la no superación del control de incorporación.

Pese a que la estimación de la pretensión principal le eximiría de pronunciarse sobre la pretensión subsidiaria, el Juez estima efectuar un razonamiento sobre tal petición dado que con posterioridad a la presentación de la demanda el Tribunal Supremo se ha pronunciado precisamente en su Sentencia del Pleno de 4 de marzo de 2020 sobre el carácter usurario de una tarjeta revolving cuya TAE era el mismo. En el presente caso debemos partir de la ausencia de datos publicados por el Banco de España sobre los tipos de interés medio en operaciones de crédito con tarjeta y crédito revolving que no comienzan hasta el año 2018.

Con los datos disponibles desde entonces e puede acreditar que se trata de un interés que no oscila mucho y se mantiene en el 17,91% (marzo de 2021) y el 20,83% (enero de 2018). Hecha la comparación resulta que salvo en los primeros cinco años de vigencia del contrato, la TAE aplicada durante el resto de la vida del crédito supera en más de cinco puntos el interés medio aplicado por las entidades para ese tipo de contrato. En opinión del Juez sustituto, la TAE aquí examinada contraviene lo dispuesto en el art. 1 de la Ley de 23 de julio de 1908 sobre nulidad de los contratos de préstamos usurarios.

Por todo ello se declara la nulidad de las diferentes novaciones contractuales desde septiembre de 2006 hasta la actualidad del contrato de tarjeta de crédito y la condena a Wizink Bank a última a devolver al consumidor la cantidad total que, por sumas abonadas en cumplimiento de dichas novaciones declaradas nulas, haya abonado de más desde septiembre de 2006 hasta la actualidad respecto de los saldos dispuestos para compras en efectivo o por traspaso a cuenta bancaria

En concreto, la demandada presenta un cuadro en el que aparece que ha dispuesto de un total de 47.551,68 euros y ha abonado la cantidad total de 81.915,40 euros, por lo que la cantidad que Wizink Bank S.A. debería reintegrar al consumidor afectado sería la de 34.363,72.
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