Para todos aquellos que en algún momento han pensado que la banca -nos da igual el país aunque parece que la española está en la primera posición- se iba a conformar con obtener los beneficios justos a la hora de prestar dinero y no iba a hacer trampas.

La Comisión Europea ha impuesto al banco HSBC una multa de 31,7 millones de euros por haber participado en el acuerdo ilegal para manipular tipos de interés de referencia como el Euríbor y que la Justicia europea había anulado por no estar lo suficientemente justificada. Pero de devolver el dinero pagado de más por los expoliados en el momento más duro de la crisis financiera no habla nadie.

Bruselas multó en 2016 a la entidad británica, así como a Crédit Agricole y a JPMorgan por formar un cartel para incluir en los precios de productos derivados de tipos de interés de referencia. La sanción conjunta ascendía a 485 millones pero el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) anuló la de HSBC en 2019.

El tribunal de Luxemburgo entendió entonces que el Ejecutivo comunitario había demostrado la participación de HSBC en una práctica contraria a las reglas europeas de Competencia, pero también concluyó que la motivación de la multa era «insuficiente».

Con este contexto, la Comisión Europea ha actualizado este lunes su razonamiento legal y ha impuesto una multa conjunta de 31,7 millones a HSBC Holdings, HSBC Bank y HSBC Francia (ahora llamada HSBC Continental Europe), según ha informado en un comunicado.

«La decisión de hoy explica con más detalle cómo fue calculada la multa», argumenta el Ejecutivo comunitario, que también ha adoptado «por las mismas razones» otras dos decisiones que modifican las sanciones de Crédit Agricole y JPMorgan, con el objetivo de «corregir la misma irregularidad».

Estos dos casos también fueron recurridos ante la Justicia europea, pero el TUE aún no se ha pronunciado al respecto. Las multas originales para JP Morgan y Crédito Agricole ascendían a 337 millones y 114,6 millones, respectivamente.

El caso se remonta a 2013, cuando el Ejecutivo comunitario impuso una multa récord de 1.700 millones de euros a siete grandes bancos internacionales y europeos -Barclays, Deutsche Bank, Royal Bank of Scotland, Société Général, JPMorgan, Citigroup y RP Martin- por participar en un cartel para manipular tipos de interés de referencia como el Euríbor o el Líbor.

Cuatro de las entidades -Barclays, Deutsche Bank, Royal Bank of Scotland y Société Général- aceptaron colaborar en la investigación de Bruselas, lo que les permitió rebajar la multa impuesta.

No fue el caso de Crédit Agricole, HSBC y JPMorgan, que rechazaron el acuerdo, por lo que el Ejecutivo comunitario siguió adelante con el expediente y un año después, en 2014, les acusó formalmente.

Los traders de los bancos sancionados discutían entre ellos los datos que iba a ofrecer cada entidad para el cálculo del Euríbor, así como sus estrategias de negociación y de fijación de precios, con el objetivo de maximizar los beneficios para las entidades