Que los bancos españoles llevan toda su vida aprovechándose de la buena fe y la ignorancia de sus clientes es algo que ya todos tenemos sabido y comprobado, pero que sus actuaciones lleguen a la falsedad documental no suele ser tan habitual. Y no es porque tengan escrúpulos para ello sino que hasta ahora las leyes les protegían y no necesitaban caer en el delito. Pero los tiempos están cambiando en todos los aspectos.

La prueba, una más, la tenemos en la decisión del juzgado de Primera Instancia Nº 1 de Valdés (Asturias), que ha dictado una sentencia que declara responsable al Banco Sabadell por negligencia en sus obligaciones de información en la venta de un producto financiero complejo, algo que llevan haciendo mucho tiempo y en ocasiones de formas masiva como con las preferentes.

El producto en cuestión eran Obligaciones Convertibles en Acciones de Banco Sabadell suscritas en 2009 y renovadas en 2012. En la sentencia el Banco Sabadell ha sido condenado a indemnizar a la familia afectada en  la cantidad de 90.000 euros.

“Estando probado el incumplimiento de los deberes de información exigidos por LMV a la entidad bancaria se dan los requisitos para que prospere la acción de indemnización ejercitada, pues se prueba el daño, el incumplimiento atribuido y la relación de causalidad pues las pérdidas son consecuencia directa de la falta de información y comercialización derivados de un deficiente asesoramiento atribuible a la demandada, no constando sobre el perfil inversor de los actores, tanto de la hija como sus padres, especiales conocimientos en el ámbito financiero”.