El ejercicio 2025 ha cerrado con cifras que no dejan lugar a dudas: el mercado hipotecario español vive su mejor momento desde 2010. Con el empuje de un excelente mes de diciembre, el año concluye con 501.073 hipotecas constituidas sobre viviendas, un 17,8% más que en 2024, según los datos del Instituto Nacional de Estadística. La barrera del medio millón vuelve a superarse quince años después, en un contexto de precios al alza y crédito más accesible.

Diciembre fue decisivo para redondear el ejercicio. Se firmaron 37.841 préstamos para vivienda, un 17,4% más que en el mismo mes del año anterior. No solo mejora ampliamente el dato de noviembre, sino que se convierte en el mejor diciembre en 16 años, rompiendo la habitual desaceleración estacional del último mes del año.

La estadística del INE acumula 18 meses consecutivos al alza

Los registros confirman que la estadística del INE acumula 18 meses consecutivos al alza, consolidando un cambio de ciclo iniciado tras la relajación de la política monetaria del Banco Central Europeo. Después del frenazo de 2023, el mercado no solo se ha recuperado, sino que ha intensificado su ritmo.

La financiación vuelve a ser el motor del mercado residencial. En paralelo al aumento de compraventas, el crédito ha fluido con mayor facilidad gracias a un entorno de tipos más contenidos y a una fuerte competencia bancaria. Para el consumidor, esto ha supuesto mejores condiciones, aunque también una mayor exposición a precios históricamente elevados.

Aumento del 12,6% del importe medio de las hipotecas

El dinamismo hipotecario no se explica solo por el volumen de operaciones, sino también por el importe financiado. El pasado año se registró un aumento del 12,6% del importe medio de las hipotecas, que se situó en 163.738 euros, alcanzando en diciembre los 172.535 euros, máximo histórico mensual.

Esta subida responde al fuerte encarecimiento de la vivienda. El precio medio tasado alcanzó los 2.230 euros por metro cuadrado al cierre de 2025, con un incremento anual del 13,1%, según el Ministerio de Vivienda. La tensión entre oferta limitada y demanda activa continúa trasladándose directamente al volumen de financiación necesaria para acceder a una vivienda.

El tipo de interés medio para las hipotecas sobre viviendas alcanzó el 2,87%

A cierre de año, el tipo de interés medio para las hipotecas sobre viviendas alcanzó el 2,87%, por debajo del 2,97% de noviembre y acumulando once meses consecutivos por debajo del 3%. El 63,4% de los préstamos se firmaron a tipo fijo, frente al 36,6% a tipo variable, lo que refleja la preferencia de los hogares por la estabilidad en un entorno todavía incierto.

El abaratamiento progresivo del euríbor y la competencia entre entidades han sostenido este entorno atractivo. Sin embargo, algunas voces del sector advierten de movimientos “tímidos” al alza en determinadas ofertas fijas, lo que podría anticipar una moderación en la agresividad comercial durante 2026.

La hipotecas por comunidades autónomas

El crecimiento ha sido generalizado en todo el territorio. Comunidades como Andalucía, Cataluña y Madrid concentran más de la mitad de las operaciones, pero las mayores tasas de variación interanual se registraron en Cantabria (+42,8%), La Rioja (+37%) y Murcia (+28,6%). La única excepción fue Asturias, con descenso del 4,1% en diciembre.

Este reparto territorial confirma que la presión compradora se expande más allá de los grandes núcleos urbanos, impulsada por la búsqueda de precios algo más asequibles en mercados secundarios.

Previsiones para el 2026 en intereses y condiciones bancarias

De cara a 2026, el consenso apunta a que el tipo medio podría situarse por debajo del 2,8% en los primeros meses del año si el euríbor mantiene su trayectoria actual. No obstante, la banca podría ajustar márgenes y suavizar la denominada “guerra hipotecaria”.

Para el consumidor, el mensaje es claro: la financiación sigue siendo favorable en términos históricos, pero el encarecimiento del precio de la vivienda exige prudencia. La combinación de crédito competitivo y oferta insuficiente mantiene viva la actividad, aunque el verdadero desafío del próximo ciclo será aumentar el parque residencial disponible.

En definitiva, 2025 cierra como un ejercicio de referencia para el mercado hipotecario español. El reto ahora será comprobar si este dinamismo se consolida en 2026 o si asistimos a una moderación natural tras un año excepcional.