Lo asegura el Instituto Nacional de Estadística (INE) a través de la Encuesta Continua de Hogares, más de 9,2 millones de viviendas en España se encuentran completamente pagadas, es decir, libres de hipoteca. El INE aclara en su estadística que excluye las segundas residencias, las viviendas destinadas a la inversión para explotarlas en alquiler, así como casos minoritarios de cesión gratuita.

De esta manera podemos afirmar que casi el 50% de los propietarios de vivienda en España lo son sin tener que participar con el banco de la propiedad; bien porque la hipoteca ya se devolvió o porque nunca se necesitó en la adquisición. El otro algo más de 50% tiene de socio preferente a la entidad financiera.

Las lecturas que se hacen de esta situación son varias; por un lado que los plazos medios de una hipoteca son inferiores a los de la vida laboral, por otro que el bien tiene un largo recorrido que suele llegar a los 100 años y en el camino la hipoteca se amortiza.

Concretando un poco más la edad del parque inmobiliario español, el 7,2% de las viviendas se construyó antes de 1940. Entre las décadas de los 60 y los 80, se levantó más de un tercio del parque, concretamente un 34,4%. Las viviendas construidas antes de 1980 que no hayan cambiado de propietario vieron finalizadas hace tiempo sus respectivas hipotecas, sobre todo si tenemos en cuenta que hace 40 años los plazos máximos de devolución de la financiación eran mucho más cortos que los actuales. Entre los años 1990 y 2010, se construyó otro 26% del parque residencial actual. Son hogares que, por el mero criterio de antigüedad y plazos hipotecarios, todavía entrarían dentro de los plazos de amortización medios y podrían tener crédito vivo pendiente.

A partir de los 90 la estrategia bancaria y del sector inmobiliario fue la de ir subiendo el precio de la vivienda y a la vez el plazo de amortización de la hipoteca para poder pagarla. Se trataba de exprimir un poco más a los hipotecados y tenerlos más tiempo sometidos a la esclavitud financiera. En la actualidad el plazo medio de amortización de la hipoteca es de 24 años, pero pueden encontrarse créditos hipotecarios a 40 años.

La situación en estos momentos, con un duro aprendizaje de lo que significó en la pasada década tener deudas con el banco, es de amortizar la hipoteca en lo posible. Por ello, desde el año 2013 la cifra de viviendas exentas de hipoteca va en aumento. En estos últimos 8 años se ha incrementado en 319.400 viviendas, mientras que el número de viviendas principales con pagos pendientes se reduce (casi 285.000 menos en los últimos 8 años).