El euríbor, índice de referencia para la mayoría de las hipotecas variables en España, ha puesto fin en agosto a la racha de descensos que venía acumulando desde comienzos de año. Tras bajar con fuerza durante el primer semestre y mantenerse estable en junio, el indicador cerró el octavo mes de 2025 con una media del 2,114%, ligeramente por encima del 2,079% registrado en julio.
Se trata del primer repunte en siete meses, aunque la buena noticia es que no supondrá un encarecimiento de las cuotas para los hipotecados. Por el contrario, quienes tengan revisión en agosto seguirán beneficiándose de rebajas en sus recibos mensuales, gracias a la comparación interanual con los valores de 2024, cuando el euríbor superaba el 3,1%.
Este dato supone un ligero incremento frente a julio
En términos técnicos, el incremento ha sido mínimo: apenas 4 milésimas al alza, lo que refleja una leve corrección tras meses de caídas intensas. Los analistas explican este movimiento como una reacción a la cautela del Banco Central Europeo (BCE), que en julio mantuvo el precio del dinero en el 2%, después de haber encadenado ocho recortes en un solo año.
El repunte, por tanto, responde más a expectativas de estabilización que a un cambio de tendencia alcista. “El euríbor está buscando un punto de equilibrio en torno al 2% y, salvo sobresaltos macroeconómicos, se moverá en esa horquilla hasta final de año”, señalan economistas consultados por Aquimicasa.
En todo caso este nuevo índice bajará las hipotecas a los que toque revisión
Pese al repunte mensual, las comparaciones interanuales son claras: en agosto de 2024 el euríbor se situaba en 3,166%, más de un punto por encima del dato actual.
Para los hipotecados, esto se traduce en alivio:
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Una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial del 1%, revisada en agosto, verá una rebaja mensual de entre 22 y 85 euros, dependiendo de si la revisión es semestral o anual.
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En términos anuales, el ahorro oscilará entre 1.000 y 2.000 euros.
De este modo, aunque el euríbor ha repuntado, el efecto inmediato en los bolsillos de los hogares sigue siendo positivo.
Más hipotecas fijas, menos impacto del euríbor
Conviene recordar que el impacto de las variaciones del euríbor sobre el mercado hipotecario ya no es tan fuerte como hace una década. El auge de las hipotecas a tipo fijo, especialmente entre 2018 y 2022, ha reducido el número de familias expuestas a las oscilaciones del índice.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), más del 60% de las hipotecas constituidas en los últimos cinco años son a tipo fijo, lo que blinda a los titulares frente a subidas inesperadas del euríbor.
No obstante, todavía existe una base importante de hipotecas variables —especialmente las firmadas antes de 2016— que continúan revisándose con el euríbor y que hoy disfrutan de las rebajas.
Previsiones para el resto del año
La clave para el futuro del euríbor estará en las decisiones del Banco Central Europeo. En su próxima reunión del 11 de septiembre, el organismo podría mantener el precio del dinero sin cambios, dada la persistencia de la inflación en la eurozona.
Los expertos consultados por el Panel de Funcas prevén que:
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El euríbor se mantenga en torno al 2% hasta finales de 2025, con una horquilla de entre el 1,9% y el 2,1%.
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No se descartan nuevas bajadas de tipos por parte del BCE, pero el mercado apunta a que, de producirse, se retrasarán hasta octubre o incluso diciembre.
En definitiva, el consenso apunta a una etapa de estabilidad moderada, tras meses de descensos pronunciados.
Impacto en el mercado de la vivienda
La evolución del euríbor no solo afecta a los hipotecados, sino también al mercado inmobiliario en general. Con un euríbor más bajo que en 2024, la financiación es relativamente más accesible, lo que podría:
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Favorecer la compraventa de viviendas, especialmente entre quienes se decantan por hipotecas variables.
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Moderarse el crecimiento de los precios, al existir un margen de ahorro en las cuotas hipotecarias.
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Aumentar la estabilidad en la demanda, ya que las familias perciben mayor previsibilidad en sus finanzas.
Sin embargo, los expertos recuerdan que el euríbor no es el único factor determinante: la oferta de vivienda sigue siendo insuficiente en muchas zonas de España, lo que mantiene la presión alcista sobre los precios.
Un pequeño alivio para las familias
Aunque la subida del euríbor en agosto pueda despertar inquietudes, lo cierto es que el indicador sigue ofreciendo un respiro financiero a miles de hogares. Para quienes revisen su hipoteca este mes, la factura será sensiblemente más baja que hace un año, lo que permitirá afrontar con más holgura la vuelta al cole, los gastos de septiembre y la subida general de precios.
En conclusión, agosto marca un punto de inflexión técnico en la evolución del euríbor, que pasa de meses de descensos a una ligera corrección al alza. No obstante, el contexto general sigue siendo favorable para los hipotecados, con cuotas más asequibles que en 2024 y con perspectivas de estabilidad para lo que resta de 2025.
📌Las previsiones apuntan a un euríbor estable :
El euríbor ha repuntado en agosto hasta el 2,114%, su primer alza en siete meses. Pese a ello, los hipotecados siguen viendo rebajas en sus cuotas, con descensos de hasta 2.000 euros anuales. Las previsiones apuntan a un euríbor estable en torno al 2% hasta finales de 2025, lo que se traduce en un alivio para las familias y un impacto moderado en el mercado de la vivienda.