El Euríbor se dispara al 3,3% y ya da miedo a hipotecados, promotores y compradores
El euríbor a doce meses, el índice que marca el destino de la mayoría de las hipotecas variables en España, ha vuelto a acelerar con fuerza. Hoy cierra en el 3,312%, más de 15 puntos básicos por encima del 3,160% del día anterior, y lo hace tras un fin de semana en el que el mercado ha terminado de digerir la última decisión del Banco Central Europeo. El movimiento no es un simple ajuste técnico: es la mayor subida diaria desde marzo y la quinta mayor de toda la serie histórica del índice, que arranca en 1999. Para un indicador acostumbrado a la volatilidad, la cifra de hoy es una auténtica barbaridad, y empieza a asustar tanto a quien ya paga una hipoteca a tipo variable como a quien todavía sueña con comprar vivienda.
La mayor subida desde marzo
El acelerón llega justo después de que el jueves pasado el BCE subiera tipos por segunda vez desde junio, un cuarto de punto que sitúa el precio oficial del dinero en el 2,5%. El viernes el euríbor diario apenas se movió, pero este lunes 14 ha dado un salto que no se explica solo por ese ajuste oficial. El euríbor funciona como un termómetro adelantado de lo que el mercado espera que haga el BCE en los próximos meses, y lo que está descontando ahora mismo es que a Fráncfort le quedan varias subidas más por delante. El diferencial entre el 3,312% del euríbor y el 2,5% oficial ya roza los 0,812 puntos porcentuales, una brecha que solo se había visto en la anterior fase de subidas de 2022-2023, cuando Lagarde sacó los tipos de terreno negativo. Ese desacoplamiento nunca es buena señal: cuando el euríbor se despega tanto del tipo oficial es porque anticipa que vienen más subidas encadenadas, no un episodio aislado.
¿Qué está impulsando la subida del euríbor?
Detrás del movimiento hay dos frentes que se están retroalimentando. Por un lado, el incendio que arrastra la deuda pública en los mercados, con los intereses de los bonos al alza. Por otro, la escalada de los precios energéticos, que añade presión adicional sobre esos mismos bonos al anticipar más inflación. No es casualidad que la última vez que el euríbor subiera tanto en un solo día fuera a finales de marzo, justo antes de que el rally del petróleo y la energía se disparara. Los mercados financieros descuentan ya entre tres y cuatro subidas más del BCE de aquí al verano, lo que llevaría el tipo oficial a una horquilla del 3,25% al 3,5%. Los futuros del euríbor a tres meses con vencimiento en junio ya cotizan al 3,5%, y el propio BCE ha elevado su previsión para ese plazo hasta el 3%, reconociendo de forma implícita que el 2,5% actual no es el punto final del ciclo.
¿En qué se traduce para los hipotecados a interés variable?
Aquí es donde la cifra deja de ser un dato de mercado y se convierte en un problema doméstico. La media provisional del euríbor de septiembre de 2026 se sitúa ya en el 3,130%, frente al 2,172% de septiembre de 2025: un incremento interanual de casi un punto porcentual, concretamente 95,8 puntos básicos. Para una hipoteca de 150.000 euros a 25 años, con un diferencial del 1% y revisión semestral, la cuota pasa de 881,17 euros a 927,56 euros, es decir, 46,4 euros más al mes. Si la revisión es anual, el salto es todavía mayor: de 849,81 a 927,56 euros, 77,8 euros más al mes. Tomando como referencia la hipoteca media española según el INE, de 178.365 euros a 25 años y con un diferencial de un punto, la cuota sube de unos 862 euros a cerca de 954 euros: alrededor de 92 euros más al mes, más de 1.100 euros adicionales al año, un encarecimiento cercano al 10,7% del recibo. Son cifras que, familia a familia, se traducen en menos capacidad de ahorro y, en no pocos casos, en tensiones reales para llegar a fin de mes.
¿Cuáles son las previsiones hasta final de año?
El calendario ya está cerrado: el Consejo de Gobierno del BCE volverá a reunirse el 29 de octubre y el 12 de diciembre, ambas en Fráncfort, y en ninguna de las dos se puede descartar una nueva subida. Con el mercado anticipando hasta cuatro movimientos más antes del verano, lo razonable es prepararse para que el euríbor siga subiendo, no para que se estabilice. Quienes tengan una revisión hipotecaria a la vista en los próximos meses deberían hacer cuentas ya, y quienes estén pensando en comprar con hipoteca variable harían bien en simular escenarios con el euríbor por encima del 3,5%, porque a este ritmo dejará de ser una hipótesis pesimista para convertirse en la base de cálculo. El mercado de la vivienda lleva meses sosteniéndose sobre una financiación que se encarece mes a mes, y la paciencia de compradores, hipotecados y promotores tiene un límite que cada vez se ve más cerca.