Los registradores han facilitado sus datos anuales sobre la contratación de hipotecas en el año de la pandemia. Y como era de esperar han descendido, aunque no tanto como las operaciones de compraventa. Ello puede querer decir que los inversores y las personas que compraban sin necesidad de hipotecarse,  han desaparecido del mercado.

En 2020 se han constituido mediante su inscripción registral 339.794 hipotecas sobre vivienda, con un descenso del 5,8% sobre el año anterior. Supusieron casi la cuarta parte de las concedidas para vivienda en 2006 (1.316.262) y, en cambio, fueron el 71% más elevadas que las producidas en el mínimo histórico registrado el año 2013 (199.098).

El mayor descenso se produjo en Castilla La Mancha (-14,2%), seguido de la Comunidad de Madrid (-11,7) y Canarias (-11,5%). Por el contrario, aumentan más en Asturias (7,1%), Extremadura (6,6%) y Aragón (5,1%).

El 5,5% de las hipotecas constituidas sobre vivienda han sido formalizadas por extranjeros, cerca de las 19.000 hipotecas, por debajo de las 23.000 de 2019. El peso de los extranjeros en las hipotecas concedidas en las CC.AA. fue mayor en Cataluña (23,0%), la Comunidad Valenciana (19,0%), Andalucía (17,2%) y la Comunidad de Madrid (13,0%).

La hipoteca media de los extranjeros en 2020 ha sido de 142.603 €, con un incremento del 6,3% sobre el año anterior, frente a la hipoteca media general, que fue de 131.935 euros, con un incremento del 3,8% sobre el año anterior.

El tipo medio de interés en 2020 ha sido del 2,2% y el plazo medio de contratación fue de 23 años y 11 meses. Con los datos anteriores, la cuota hipotecaria media para vivienda en 2020 fue de 591 euros, similar a 2019. El porcentaje medio de dicha cuota sobre el salario fue del 31% (0,6 p.p. de incremento sobre 2019). Por CC.AA. destacó la situación de Baleares (49,4%), seguida de Madrid (36,3%) y Cataluña (34,35).