En el XV Observatorio de la Valoración, celebrado por la Asociación Española de Análisis de Valor con la colaboración de la profesora y responsable del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Alicante, Paloma Taltavull, se presentaron los resultados del modelo de predicción de precios de vivienda.

Este modelo predictivo, tras el efecto rebote experimentado por los precios de la vivienda en los primeros trimestres de este año, prevé que éstos se muevan durante los siguientes trimestres en tasas positivas hasta casi finales de 2022. Así, el modelo estima que la vivienda de segunda mano podría mantener revalorizaciones superiores al 6% sostenidas hasta final de ese año, cuando se reducirían a niveles menos intensos de crecimiento.

Esta predicción de incremento de los precios en el residencial es apoyada por 6 de cada 10 expertos consultados, algunos de los cuales, no obstante, matizan la magnitud del crecimiento esperado para 2022, que entienden se podría situar, para la segunda mano, en tasas más moderadas, cercanas al 3%.

Por su parte, las viviendas nuevas también alcanzarían revalorizaciones cercanas al 5%, predicción que apoya el 74% de los profesionales consultados, argumentando que se trata de un segmento que no ha experimentado cambios significativos en su tendencia al alza: se trata de un mercado con escasa oferta y precios altos, destinado a una demanda muy específica y que, por otra parte, está sufriendo los efectos del encarecimiento de la mano de obra y las materias primas, junto con un desabastecimiento tecnológico.

En cuanto a la financiación a promotores, en el informe se menciona que, tras un fuerte crecimiento desde junio de 2020, la financiación a las actividades constructoras parece haberse congelado a mediados de 2021, ya que pasa desde expansiones de los créditos a ritmos del 20% para instalaciones y acabados de edificios, y del 8% para edificios, obras singulares y preparación de obras, hasta un crecimiento cero Esta situación podría deberse a la mayor volatilidad característica de la financiación asociada a la ejecución de obras.

No obstante, solo el 40% de los expertos consultados afirma haber observado algún signo de reducción de la financiación a promotores, en forma de endurecimiento de las condiciones de acceso a los créditos y limitación de la financiación a pequeños promotores, razón por la que estarían surgiendo alternativas a la financiación tradicional en forma de instituciones financieras privadas (fondos de inversión, mercado de capitales, plataformas de crowdlending). Esta actividades son cada vez más frecuentes desde el estallido de la pandemia, en los proyectos de nueva construcción, siendo bastante probable que sigan ganando protagonismo y sean claves, principalmente, para la compra de suelo y para afrontar las primeras fases de los proyectos de nueva promoción.