El turismo en España vuelve a marcar un hito histórico en materia laboral. Por primera vez, los ocupados en actividades turísticas superan los tres millones de trabajadores fuera de los meses considerados tradicionalmente como temporada alta. El segundo trimestre de 2025 se ha cerrado con 3.024.347 empleados vinculados al sector, lo que supone un incremento del 2% respecto al mismo periodo de 2024. Según los datos publicados por Turespaña, entre abril y junio se han incorporado 58.563 trabajadores más que un año antes.

Este récord refleja, una vez más, el papel del turismo como motor económico y laboral de España, pero también plantea dudas sobre la temporalidad, la moderación en algunos territorios y la dependencia estructural que sigue teniendo nuestro mercado laboral de la actividad turística.

La tasa de temporalidad en el sector se mantiene en el 15,8%

Uno de los datos más relevantes del informe es la estabilidad en la tasa de temporalidad dentro del sector. El 15,8% de los asalariados en turismo tienen contrato temporal, una cifra que supone 0,3 puntos menos que el año pasado. Aunque el dato mejora, se mantiene muy por encima de la media de otros sectores, reflejando cómo la estacionalidad del turismo sigue condicionando el empleo.

Además, los asalariados indefinidos han experimentado un aumento del 4,6%, encadenando ya 16 trimestres consecutivos de crecimiento. El 75,2% de los trabajadores del sector tienen jornada completa, lo que refuerza la idea de una ligera consolidación del empleo turístico, aunque aún con margen de mejora.

En paralelo, los autónomos vinculados al turismo se reducen un 9,3%, sobre todo en hostelería y transporte de viajeros, lo que refleja un cierto retroceso del trabajo por cuenta propia frente a la contratación asalariada.

Se incrementan los ocupados asalariados

El gran motor de esta mejora ha sido el aumento de los asalariados en actividades turísticas, que suman ya 2.578.949 personas, un 4,2% más que en 2024. El peso de los asalariados sobre el total de ocupados en el sector se sitúa en el 85,3%, un porcentaje cada vez mayor y que marca una tendencia hacia una mayor formalización del empleo turístico.

No obstante, no todas las ramas del sector evolucionan de la misma manera. Mientras el transporte de viajeros (+4,6%) y las agencias de viaje (+8,7%) muestran un crecimiento notable, la hostelería pierde fuerza, con un retroceso del 1,3% en el empleo, especialmente en los servicios de alojamiento (-3,5%).

Este comportamiento desigual revela un cambio progresivo en el modelo turístico, donde la intermediación digital, la movilidad y los servicios diferenciados ganan peso frente a la hostelería tradicional.

El turismo marca el mercado laboral en verano

España sigue confirmando su dependencia del turismo para explicar la dinámica del mercado laboral en los meses estivales. Con más de 21,6 millones de afiliados a la Seguridad Social en julio y un descenso interanual del paro del 5,7%, los datos de empleo muestran una mejora general, pero con un claro sesgo estacional.

El turismo explica más del 13% del empleo total de la economía española y determina la evolución del paro en comunidades clave. Sin embargo, los expertos advierten de una cierta moderación: la hostelería crece un 2%, por debajo del promedio de la economía (2,5%), lo que apunta a un enfriamiento relativo de la creación de empleo turístico.

La cifra de desempleo registrado en julio (2.404.606 personas) apenas ha descendido un 0,06% respecto al mes anterior, una ralentización que algunos analistas vinculan al adelanto de contrataciones para la temporada alta.

Madrid y Andalucía a la cabeza de las comunidades que más crecen

Por territorios, la distribución del empleo turístico muestra contrastes importantes. Madrid lidera el crecimiento con un 8,3% más de ocupados, seguida de Andalucía con un 6,5%. Ambas comunidades han conseguido consolidar un modelo turístico diversificado, que no depende exclusivamente del sol y playa, y que atrae tanto a visitantes nacionales como internacionales.

En cambio, otras regiones de fuerte tradición turística como Valencia (-1,3%) y, sobre todo, Baleares (-10,7%) registran retrocesos en el empleo. El caso balear resulta especialmente preocupante, dado que es una de las comunidades más dependientes del turismo para sostener su mercado laboral.

Canarias, la comunidad con una mejor evolución del empleo

El archipiélago canario se mantiene como el gran referente en materia de empleo turístico. La afiliación en hostelería creció un 3,4%, muy por encima de la media nacional, y la evolución del paro muestra un descenso del 7,6% interanual. Con ello, Canarias confirma su condición de motor estable del turismo español, gracias a la prolongación de la temporada y a su atractivo durante todo el año.

La importancia del turismo en Canarias es tal que la comunidad ha conseguido mantener cifras positivas incluso en periodos de desaceleración, algo que la diferencia de otras regiones peninsulares más expuestas a la estacionalidad.

Cataluña, País Vasco y Navarra en la parte baja de la tabla

En el lado opuesto, comunidades como Cataluña, País Vasco y Navarra muestran un comportamiento mucho más discreto. Cataluña apenas registra un crecimiento del 2,1% en afiliación, por debajo de la media nacional, y su empleo en hostelería sube solo un 1,6%. Navarra (-2,7%) y País Vasco (-2,8%) están entre las regiones con menor descenso del desempleo en el último año.

Estos datos reflejan que el dinamismo del empleo turístico no se reparte de manera homogénea en el territorio español. Mientras algunas comunidades dependen casi en exclusiva de este sector, otras muestran un modelo económico más diversificado que no se ve tan afectado por la evolución del turismo.

La pieza clave del turismo no debe comportar problemas estructurales

El hecho de que los ocupados en actividades turísticas superen por primera vez los tres millones fuera de la temporada alta confirma la fortaleza de este sector en España. Sin embargo, también plantea interrogantes de fondo: la dependencia del turismo para sostener el empleo, la persistencia de la temporalidad y las desigualdades territoriales en la creación de puestos de trabajo.

En un contexto en el que el acceso a la vivienda, la evolución del euríbor y la precariedad laboral siguen marcando la agenda económica española, el turismo continúa siendo una pieza esencial para entender la marcha del mercado laboral. Pero los expertos advierten: la moderación de su crecimiento y la persistencia de problemas estructurales obligan a repensar un modelo que, aunque sólido, no puede ser el único pilar del empleo en España.